LA BRECHA DE GÉNERO EN EL EMPLO: ¿QUÉ FRENA EL AVANCE DE LA MUJER?

ENTREVISTA DE TRABAJO A UNA MUJER

Está demostrado que encontrar trabajo es una tarea más difícil para la mujer que para el hombre en cualquier parte del mundo, además de que ellas suelen hacerlo en puestos mal remunerados y en pésimas condiciones donde, por normal general, no disfrutarán de grandes avances en un corto espacio de tiempo. Los datos señalan que en la actualidad el dato de población activa femenino se aproxima al 49% y el de los hombres se sitúa en un 75%, es decir casi 26 puntos por encima, una cifra que se incrementa notablemente en diferentes regiones. 

Los países de África del Norte y los Estados Árabes son algunas de las regiones donde esta situación se agudiza, mientras el hombre trabaja, tanto por cuenta propia como por cuenta ajena, la mujer se queda en casa haciendo tareas del hogar o colaborando en negocios de familiares. En otros como en España no es tan acentuada esta diferencia, pero continúa existiendo la brecha de género en las tasas de desempleo. En la actualidad hay un 18,9% de mujeres en situación de desempleo frente al 16% de hombres. 

Cabe recordar que las personas en situación de desempleo son todas aquellas en edad de trabajar, es decir a partir de los 16 años, que no están empleadas, buscan un empleo y están disponibles para ocupar un puesto de trabajo. 

¿Nos debe preocupar la brecha de género?

La respuesta es rotunda: sí. La posibilidad de trabajar en condiciones de dignidad, seguridad y equidad es fundamental para el bienestar de las personas y conseguir que la mujer tenga este derecho es un desafío a nivel mundial. En el ámbito económico beneficiaría directamente al incremento del Producto Interior Bruto (PIB) mundial, así como el de los países en los que existe una mayor diferenciación de la brecha de género. 

Según el estudio ‘Perspectiva Sociales y del Empleo en el Mundo: Tendencias del empleo femenino 2017’, las previsiones del aumento adicional del PIB en 2025 en África del Norte sería del 9,5%; en Asia del Sur del 9,2%, en los Estados Árabes del 7,1%; en Asia Central y Occidental del 5,7% y en Europa Occidental del 2,6%, entre otros. 

¿Y las mujeres qué opinan?

Varias organizaciones se han unido para cuestionar a mujeres de diferentes partes del mundo si su preferencia está en trabajar, hacer los cuidados de sus familiares o ambas cosas a la vez y se concluye que un 70% de las mujeres prefiere contar con un trabajo remunerado. Si bien, a la hora de tener en cuenta las prioridades de la mujer hay que tener en cuenta que están influidas por su contexto social, económico, religioso o por la propia presión que exista en el entorno para adaptarse a puestos que tradicionalmente han estado en manos de hombres. 

¿Y cómo se puede acabar con esta brecha de género en el empleo?

  • Conseguir la igualdad en los sueldos: Para ello desde las administraciones o instituciones se deben crear políticas que fomenten una mayor transparencia salarial, así como que fortalezcan la negociación colectiva, los regímenes vigentes…
  • Poner freno a la discriminación profesional: Desde la educación se deben eliminar las ideas preconcebidas sobre el valor de los diferentes trabajos, pues en la mayoría de los casos los puestos de trabajo de la mujer se consideran de “bajo valor”. 
  • Eliminar la discriminación: En la actualidad hay muchas regiones del mundo en las que la mujer está discriminada y sufre acoso por razón de género, para acabar con esta lacra es necesario poner sanciones, hacer campañas de educación y sensibilización con recursos eficaces, tomar medidas adicionales… 
  • Impulsar la conciliación laboral y familiar: A la hora de hacer reformas laborales/políticas se debe tener en cuenta que la mujer es quien asume la mayor parte de las tareas domésticas y de cuidado de familiares que no están remuneradas. 
  • Crear empleos de prestación de cuidados de calidad: Es muy importante fomentar el trabajo decente para las personas que están empleadas en el sector de los cuidados, tareas domésticas, para migrantes, que deben ser redistribuidas mediante el establecimiento de los servicios públicos. 
  • Armarse contra las crisis económicas: Las crisis económicas en cualquier parte del mundo siempre repercuten en mayor gravedad en la mujer, frente a ellas se deben crear políticas para salvarlas que tengan en cuenta la perspectiva de género. 

Todas estas medidas para acabar con la brecha de género en el empleo no solo benefician a las mujeres y a las personas de su entorno, sino al mundo en general, pues da un respiro a la economía a nivel mundial y se crea una sociedad mejor preparada, más fuerte y más igualitaria frente a los desafíos.

Iberdrola trabaja cada año para fomentar el acceso al empleo, la formación, la promoción profesional y la equiparación de las condiciones de trabajo entre hombres y mujeres, de hecho cuenta con un consejo compuesto por un 40% de mujeres. Además, la empresa crea y se adapta a los planes de igualdad y de empoderamiento femenino a través del deporte, así desde hace unos años convoca los Premios Supera, que galardona diferentes proyectos en favor de la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer a través de la práctica deportiva.