El Día Mundial del Síndrome de Down reivindica su contribución a la sociedad

Se estima que en España hay unas 34.000 personas con síndrome de Down, y un total de seis millones en el mundo. El Día Mundial del Síndrome de Down se celebra el 21 de marzo por un decreto establecido en las Naciones Unidas. Se eligió esta fecha para significar la triplicación (trisomia) del cromosoma 21, que es una característica única del síndrome de Down.

Es un día para celebrar la vida, los logros y las contribuciones de las personas con síndrome de Down. El día se creó originalmente para enfatizar cómo es vivir con discapacidades y brindar a las personas con estas discapacidades oportunidades de educación y empleo.

La Asociación Internacional de Síndrome de Down ha establecido como lema de 2022 ‘Inclusión significa…’. Este lema es una llamada a la acción, una manera de conseguir que la gente se haga esa pregunta y se vea obligada a definir el concepto.

El Día Mundial del Síndrome de Down es parte de la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas, para reivindicar y proteger a las personas con síndrome de Down de todas las formas de abuso y discriminación.

Su valor y contribución a la sociedad es muy importante porque las personas con síndrome de Down pueden tener éxito fuera del hogar si se les brinda oportunidades y trabajo.

Down España cumple 30 años

Este año, además, tiene un significado muy especial para Down España, ya que la organización celebra su 30 aniversario. En estas tres décadas de trabajo, quieren reconocer que, sin el apoyo, cercanía y cariño de cientos de miles de ciudadanos anónimos, las personas con síndrome de Down no habrían llegado tan lejos ni estarían tan incluidas en la sociedad.

Con el hashtag #GraciasPorTanto quieren hacer “un homenaje a todos ellos, y nuestra campaña de este año es tan solo una pequeña muestra de nuestro infinito agradecimiento”.

Las asociaciones integradas en Down España prestan apoyo a las familias desde el mismo momento en que padres y madres reciben la noticia de que esperan o han tenido un hijo con síndrome de Down. Estar con ellos desde el primer instante no solo es beneficioso para los padres, que sienten que no están solos, sino también para el recién nacido. Con el bebé comenzará a trabajar de inmediato todo un equipo multidisciplinar de profesionales para intentar paliar, en lo posible, los efectos que provoca el exceso de carga genética sobre su desarrollo.

Los programas de Atención Temprana (desarrollados entre los 0 y los 6 años) se han demostrado fundamentales e insustituibles para la estimulación del aparato sensorial y motor del recién nacido, para la creación de un contexto óptimo dadas las características propias de su aprendizaje y para proporcionar el apoyo emocional necesario a los padres para que la familia se adapte a la nueva situación. Es por ello que es esencial que, tan pronto como los padres conozcan que su hijo ha nacido con el síndrome de Down, contacten con la asociación de síndrome de Down más cercana a su domicilio, para que los profesionales comiencen a trabajar con el bebé cuanto antes, para que contacten con otras familias que han vivido la misma situación y, sobre todo, para que construyan unas expectativas razonables y reales sobre lo que puede ser la vida de su hijo con síndrome de Down.