Llega el fashion sharing: El Netflix de la moda

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Cada año 990.000 toneladas de productos textiles terminan en vertederos en España. El reciclaje de la moda aún cuenta con tasas muy bajas, por lo que solo un 10% de estos residuos se recoge por separado y menos del 1% de la producción total se reutiliza antes de ser desechado. 

En esta primera aclaración las cifras ya son preocupantes, pero aún podemos ir más allá. De los 100.000 millones de prendas que se fabrican anualmente el 30% ni siquiera llega a venderse. Únicamente en la Unión Europea se generan más de ocho millones de toneladas de residuos textiles.

La recogida de textiles usados en España se reduce a la que se realiza en los contenedores de la vía pública, que asciende a unas 110.000 toneladas al año; una cifra nada despreciable, pero, sin duda, insuficiente.

Parece claro que fomentar la innovación, la generación de nuevos modelos de negocio y el impulso de la moda circular no es una opción, sino que es más bien una necesidad para retrasar la generación de residuos.

Generar un armario compartido

Allá por los comienzos de los años 2000 comprábamos un 60% menos de ropa que ahora y la utilizábamos el doble de tiempo. Hoy, un tercio de lo que tenemos en el armario no lo hemos tocado en el último año. 

Este consumo indiscriminado de ropa hace que cada segundo se envíe a un vertedero o se incinere el equivalente a un camión lleno de ropa según el informe A new textiles economy: redesigning fashion’s future de la Fundación Ellen MacArthur.

Es todo esto lo que está haciendo que las firmas comiencen a pensar en la sostenibilidad y en el cambio de los hábitos de consumo. De este modo, firmas como Ralph Lauren ya cuentan con una opción de suscripción, que por 125 dólares permite alquilar diferentes looks de las últimas colecciones de la firma.

«El armario del futuro incluirá una mezcla de moda de temporada, piezas únicas personalizadas y artículos básicos de vestuario, junto con ropa de segunda mano y de alquiler». – Patrice Louvet. Presidente y director ejecutivo de Ralph Lauren –

Esta tendencia ya forma parte del presente de la moda y una de las plataformas pioneras en España fue Ecodicta que arrancó a principios de 2019 con la misión de alargar la vida de la ropa en un momento en el que se hablaba muy poco de la sostenibilidad de la moda.

Según Mercedes García, cofundadora de Ecodicta, la idea inicial no era solo impulsar la sostenibilidad, sino poder disfrutar de la moda sin perder la ilusión de estrenar un nuevo diseño. Retomar esa ilusión de cuando nos intercambiamos ropa con algún amigo o familiar y crear un armario compartido para el día a día.

Cómo funciona el fashion sharing

Como en otras plataformas orientadas al uso de servicios compartidos, el usuario paga mensualmente por una suscripción a cambio de varias prendas de ropa seleccionadas por estilistas que, mediante un test complementado por los clientes, se ajustan a su perfil.

Una vez recibidas las prendas se podrán utilizar durante un mes y decidir si quieren devolverlas, volver a recibir otras nuevas o quedarse con aquellas que más les hayan gustado. 

Ante la inseguridad que pueden sentir los posibles clientes a la hora de de reutilizar ropa Ecodicta también ha tenido que reflexionar sobre los métodos de limpieza empleados, garantizando el uso de productos ecológicos e incluyendo el servicio de limpieza dentro del precio de la suscripción.

«Privilegiamos la calidad de las prendas y su durabilidad, la producción local o con condiciones dignas, los materiales sostenibles, los diseños atemporales y más versátiles y, por supuesto, la estética Ecodicta» – Mercedes García. Ecodicta –

Ecodicta, además, da la opción de facilitar la reutilización de las prendas propias que ya han quedado en desuso en tu propio armario; con ellas realizará un pop up solidario y destinará los beneficios al proyecto Kleanbera Recycling de Kabuka.