El apoyo de las fundaciones y empresas en la lucha contra el cáncer infantil

Cáncer infantil

El 15 de febrero se celebra el Día Internacional contra el Cáncer Infantil. Una enfermedad que afecta a los niños y repercute directamente en la vida de toda la familia del menor. Para hacer el día a día más sencillo, hay algunas asociaciones y fundaciones que acompañan, ayudan y asesoran en este duro proceso. 

Entre ellas está la campaña ‘Bye bye, quimio’ de la Fundación Juegaterapia, a la que se ha sumado Iberdrola agitando un pañuelo en representación al gesto que simboliza que los niños acaban el tratamiento. Así como colaborando con los muñecos Baby Pelones, el regalo solidario cuyo beneficio sirve para seguir construyendo jardines en las azoteas en desuso de diferentes hospitales de todo nuestro país. 

También encontramos la Fundación Aladina que en la actualidad presta su apoyo a más de 1.500 menores enfermos de toda España en los 13 hospitales en los que colaboran. Desde hace 17 años trabajan para que ningún niño enfermo ni su familia pierdan las ganas de luchar y, sobre todo, no abandonen una de las terapias más importantes: la sonrisa. 

Desde el momento en el que los menores llegan al hospital, la Fundación Aladina trabaja para que no se sientan solos y tengan cerca un apoyo incondicional. “Aladina se ha vuelto algo grande, más capaz y, sin lugar a duda, el cáncer infantil ya nos tiene mucho miedo. El equipo que forma esta pequeña familia es extraordinario, os lo aseguro”, afirma Paco Arango, fundador de Aladina.

Esta fundación trabaja con un equipo humano en los hospitales que con gran profesionalidad y sensibilidad “consiguen poner luz en situaciones en las que el cáncer infantil lo llena todo de oscuridad”, como ellos mismos aseguran. 

Por su parte, la Fundación Infantil Ronald Mac Donald, ayuda a las familias a proporcionarles un hogar mientras duran los tratamientos de los niños y niñas, que en ocasiones, tienen que realizarse lejos del domicilio habitual. A menudo, la estancia se alarga, lo que supone mucho tiempo lejos de casa y del resto de la familia y para los niños que se enfrentan a una crisis médica grave, puede empeorar su situación al no tener a sus padres, hermanos u otros familiares cerca.

Para poder realizar este traslado a un hospital especializado, uno de los miembros de la familia, se ve obligado a dejar temporalmente el trabajo. Eso implica un grave deterioro en la economía familiar motivado por los gastos de transporte, comida, consultas y medicamentos, lo cual impide disponer de recursos adecuados para contar con un alojamiento adecuado.

La Fundación Ronald Mac Donald, por un lado, intenta ofrecer “un oasis dentro del hospital” con el objetivo de influir positivamente en la recuperación de niños enfermos. Por otro, busca ayudar a las familias a centrarse solamente en la curación de sus hijos, despreocupándose de los problemas logísticos que conlleva el desplazarse fuera de su residencia habitual.

Devolver a las familias el calor y el apoyo de un ‘hogar fuera del hogar’, el regalo de la cotidianidad, es la principal misión.

De una manera diferente trabaja la Fundación para la Investigación del Cáncer Infantil El Sueño de Vicky. Una fundación que recauda fondos para la investigación y da a conocer la realidad de esta enfermedad.

Los tratamientos del cáncer infantil, producen graves secuelas que impiden que los niños lleven una vida normal después de superar la enfermedad. La investigación puede trabajar en prevenir efectos secundarios durante y después de los tratamientos y lograr una mejor calidad de vida de los pequeños.

La meta que esta Fundación se ha marcado es “saber que una vida respiró mejor por haber existido. Sentimos que hay muchos caminos por los que avanzar en el cáncer infantil y nosotros hemos optado por el de la investigación, ya que sin investigación no hay ni cura, ni mejoría en los tratamientos”.