Mujer y niña en la ciencia: el futuro y el presente del pensamiento

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Hoy en día, cualquier visita a una Facultad de Informática nos permite sacar a simple vista una conclusión cierta: la mayoría de los estudiantes de informática y ciencia son hombres. Y es que el 88% de los estudiantes de informática son hombres, pero eso no siempre fue así.

¿Qué ha pasado entonces para que las mujeres en puestos informáticos hayan sido arrasadas por sus compañeros hombres?

Dos grandes razones han sido claves en la masculinización de las ciencias vinculadas a los ordenadores.

La primera, y más relevante, es que durante años se ha invisibilizado a las mujeres. Y eso ha sido una lacra que ha afectado a todos los ámbitos, también a la ciencia. Por eso, merece la pena recordar que detrás de la invención de la conexión wifi está Hedy Lamarr.

Tras el éxito de John Glenn, Neil Amstrong y sus compañeros que llegaron a la Luna, se esconden los cálculos que realizaron un grupo de matemáticas afroamericanas en la NASA durante la década de los 60. Se trata de tres mujeres matemáticas, auténticas computadoras humanas: Katherine Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson, entre otras. 

Y no podemos obviar que detrás de los lenguajes informáticos está Ada Lovelace, que desarrolló el primer algoritmo destinado a ser procesado por una máquina. Esbozó conceptos como el “bucle” informático y fue la primera en publicar el primer programa informático de la historia. 

Un día para visibilizar a las mujeres en la ciencia

Desde 2015, se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, cada 11 de febrero, con el claro objetivo de visibilizar a las mujeres que han contribuido y siguen haciéndolo en los avances científicos. Podemos presumir de tener a Margarita Salas, que nos ha permitido saber cómo funciona el ADN y cómo sus instrucciones se transforman en proteínas. Un conocimiento científico de gran valor en el momento que nos ha tocado vivir durante la pandemia de la COVID.

Y las empresas también tienen un papel muy importante a la hora de promover la igualdad de género, tanto en el ámbito científico como en el laboral. El sector energético y el financiero son los primeros en contribuir con sus acciones de responsabilidad social. La igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres constituye hoy en día el elemento vital de la construcción política, social y económica de las sociedades democráticas, y como tal representa una oportunidad para las empresas en el contexto de la Responsabilidad Social Empresarial.

Las grandes corporaciones españolas están haciendo énfasis en las acciones que contribuyen a promover una sociedad mejor. Ejemplo de ello es Iberdrola, que potencia que el respeto a la diversidad y la no discriminación son el camino para alcanzar la igualdad de género, a través de la formación, la promoción profesional, el acceso al empleo y la equiparación de las condiciones en el trabajo como factores claves. 

Además, cabe mencionar que la inteligencia artificial va a ser una de las ciencias que determine nuestro futuro. Para ello, las niñas juegan un papel fundamental. “Pensamos que ahora es el momento de tener un debate para hablar de esto y decir que las mujeres queremos hacer parte de este trabajo. Queremos influir sobre nuestro mundo para nosotros, para nuestros hijos de mañana y queremos un mundo mejor”, concluye Elspeth McOmish, experta de la UNESCO.