Santuario la Candela, un oasis para animales abandonados

animales

Llegadas estas fechas celebramos San Antón, el patrón de los animales domésticos. Cuenta la leyenda que las hazañas de San Antón se basaban en la bendición y cura de animales domésticos. Se preocupaba mucho por ellos, puesto que de ellos dependía en buena manera el éxito de las labores agrícolas.

Afortunadamente, existen personas dedicadas 100% al rescate y cuidado de los animales.

Hoy hablamos del Santuario La Candela.

Historia del Santuario La Candela

Un grupo de voluntarias de Sevilla arrancó la idea que finalmente se convertiría en el Santuario La Candela allá por 2010 dedicado sobre todo a casos de perros considerados potencialmente peligrosos.

Inicialmente se encargaron de tener un refugio para perros considerados potencialmente peligrosos. Una iniciativa que fue virando hacia una realidad cada más inclusiva, acogiendo ya no solo perros y gatos sino también a animales de diferentes especies y difundiendo los principios del veganismo. 

Hoy día cuentan con una superficie de 80ha. en la que acogen a más de 500 animales de todas las especies, viviendo para darles una vida digna y con los cuidados que merecen.

Amadrina un animal

Uno de los puntos de financiación con el que cuenta el Santuario La Candela es el amadrinamiento de animales.

Si no puedes tener un animal, pero te gustaría colaborar con la labor de acogida y cuidados que realizan, puedes amadrinarlo.

Además de apoyar a una buena causa recibirás información mensual sobre tu animal amadrinado, crearás un vínculo muy especial que significa que te preocupas de él.

Además de la opción de amadrinamiento también obtienen financiación de la venta de regalos solidarios, el alquiler de espacios para realizar actividades en el propio Santuario y la creación de un Hotel Canino donde cuidan animales mientras sus humanos están de vacaciones. 

Adopta, no compres

La gran diferencia entre comprar y adoptar mascotas reside en que la venta de animales persigue un fin económico mientras que la adopción busca poner fin al abandono animal y encontrar un nuevo hogar para todos los animales que ahora no lo tienen. 

Esta debería ser la realidad de los animales que nos acompañan, que podamos dar una vida mejor a animales abandonados, maltratados o explotados.

Cada vez hay menos gente dispuesta a comprar una mascota, en lugar de adoptarla, pensando que la raza o la edad influirán en cómo será el animal en el futuro. 

Los refugios están repletos de animales que buscan una segunda oportunidad. El hecho de que los animales procedan de un refugio, en la mayoría de los casos, hace que sean más sociables y menos agresivos.

Dar cariño y un hogar a un peludo se convierte siempre en agradecimiento y amor como respuesta, tal vez el mundo no cambie, pero a él sí le cambiarás la vida.

También debemos tener en cuenta que la adopción es un acto de oposición ante el abuso, el maltrato y el abandono animal; que hoy en día son una lacra de nuestra sociedad. Y además de oponernos a esa realidad también contribuimos a la desaparición de los criaderos, que en muchos casos funcionan como máquinas de fabricación de cachorros. 

Adoptar un animal es un acto de amor, pero sobre todo de responsabilidad, responsabilidad social ante una realidad que mira hacia otro lado cuando se habla de maltrato animal y responsabilidad personal, al hacer que un animal pase a formar parte de nuestra familia.