Ser mujer y emprendedora en el mundo rural

rural

Sabemos que el 90% de los municipios de España se encuentran en el mundo rural y la celebración del Día de las Mujeres Rurales es el mejor momento para dar más visibilidad a aquellas que demuestran en su día a día que emprendimiento y vida en los pueblos no son incompatibles.

Las mujeres juegan un papel imprescindible en el desarrollo sostenible de las zonas rurales y soportan una gran responsabilidad en el mantenimiento de las sociedades. Obviamente, los cambios estructurales en el modo de vida que aparecen en el S. XX han hecho que su papel cambie. Esto ha provocado en muchos casos la migración masiva hacia zonas urbanas en busca de mejoras laborales.

En general, las mujeres con formación han abandonado mucho más la vida rural que los hombres. De hecho, llegó a acuñarse el término huida ilustrada para referirse a mujeres jóvenes con formación superior que abandonaban el medio rural en busca de mejores oportunidades laborales.

Son numerosas las asociaciones y organizaciones de mujeres rurales que se reúnen para apoyar el emprendimiento y para luchar por conseguir mejores condiciones, ayudas e incentivos. En este sentido, destacan las asociaciones que apoyan el acceso de las mujeres al sector agrario, fuertemente masculinizado.

No obstante, es fundamental visibilizar las actividades de mujeres que ya están desarrollando actividades empresariales en el mundo rural, para que puedan servir de ejemplo a todas aquellas que se plantean el emprendimiento rural como una opción de futuro.

Capones Mari Carmen

Mari Carmen regenta la empresa Capones Mari Carmen en Vilalba y la ha convertido en un referente en Galicia.

Tuvimos la oportunidad de hablar con ella en nuestra iniciativa navideña “Pueblos que Brillan”. Cuando le preguntamos qué supone para ella emprender en el mundo rural no supo muy bien cómo respondernos. Para ella, Vilalba es ese lugar donde ha vivido siempre. Un lugar donde los negocios locales siempre se han mezclado entre sí y donde el suyo empezó con la tradición de cebar capones para Navidad.

Sin duda, lo que más emociona al escucharla es cómo habla de la tranquilidad. Esa tranquilidad del pueblo, que no se encuentra en ningún otro lado.

Esencias Luna

Hace más de veinte años que Ainhoa Mendizábal se mudó a un pueblo de montaña con tan solo veinte habitantes. Hoy regenta Esencias Luna, una empresa de cosméticos basados en aguas termales de la zona.

Ainhoa comenzó llevando un pequeño negocio de turismo activo. Poco a poco comenzó a interesarse por el mundo de la cosmética y vio que las aguas termales de la zona podían aportar un factor diferencial a la ecuación.

Ainhoa siempre ha querido defender el papel de la mujer emprendedora en el entorno rural, pues es una posición en la que considera que se encuentran muy solas. No existen grandes corporaciones, y solo encuentran apoyo a través de los grupos que pueden encontrar o construir en Internet.

Por otra parte, lamenta que la mayoría de las ayudas estén dedicadas a ganadería y agricultura, pero no para las iniciativas de transformación del entorno apoyadas en las nuevas tecnologías.

Y es que ahí tenemos la clave, 2020 comenzó a demostrar a las grandes corporaciones que la opción del teletrabajo es viable, y, que muchas de las actividades laborales pueden realizarse de manera remota. 

Las nuevas tecnologías nos permiten crear nuevos proyectos e iniciativas desde cualquier lugar, algo que abre un gran abanico de oportunidades para el sector rural. Al mismo tiempo, es fundamental arrancar esta clase de iniciativas para que las niñas que se crían en estos entornos puedan tener referentes, y, con ellos, puedan imaginarse capaces de desarrollar su liderazgo y su capacidad de emprendimiento.