Voluntarios adolescentes para enfermos adolescentes

Adolescentes

Rocío Talavera y Rodrigo Osborne son cualquier cosa menos adolescentes corrientes. La vida no se lo ha puesto fácil, pues al poco de empezar su relación tuvieron que enfrentarse al tan temido cáncer, situación que podría haber acabado con su historia de amor antes haber empezado si no fueran dos personas extraordinarias.

¿Por qué me ha ocurrido esto?

Cualquier persona enfrentada a una situación tan difícil como un osteosarcoma a los quince años y, en realidad, a cualquier edad, se hace esta pregunta. ¿Por qué me ha ocurrido esto? ¿Por qué yo? 

Pero Rodrigo lo sabe. “Ya he encontrado el motivo, el por qué me ha ocurrido esto: esto es lo que tenía que hacer, lo único que queremos es ayudar a los demás”. Y así, con unas palabras tan sencillas, se resume el carácter de estas dos personas maravillosas que, no solo se enfrentaron juntas a una enfermedad tan injusta y grave, sino que juntas han sido capaces de crear una plataforma de ayuda para otros en su misma situación.

Mientras pasaban por esta durísima experiencia se dieron cuenta de que no había redes de apoyo especializadas para adolescentes. Estaban en tierra de nadie, entre niños y adultos. Con necesidades propias, muy diferentes a las de los grupos a los que se les remitía. Y lejos de dejarse amedrentar, dedicaron toda su energía a buscar una solución para miles de chicos y chicas como ellos.

Adolessence, esencia de adolescente

Esencia de adolescente surge como una plataforma de voluntariado para adolescentes, creada por y para jóvenes nativos del mundo digital. La idea es poner en contacto a adolescentes que desean hacer voluntariado con otros adolescentes con hospitalizaciones de larga duración. Los voluntarios reciben formación para saber cómo tratarles y, desde ahí, hacer visitas en los hospitales y hacerles compañía. 

En la plataforma hay tres perfiles diferentes: paciente, voluntario y colaborador. Los colaboradores serán adultos responsables que asesorarán a los menores. Les darán apoyo para convertir esta experiencia en aprendizaje, dándoles información sobre la enfermedad, los síntomas, cómo llevarla adelante o cómo realizar un buen voluntariado. 

Voluntarios y pacientes, por otro lado, deberán rellenar un test de compatibilidad para asegurar las mejores elecciones de voluntario-paciente, además de tener en cuenta la proximidad geográfica. 

Para mejorar aún más la experiencia de usuario habrá un sistema de valoración positiva para los voluntarios, al que solo tendrán acceso los pacientes, y cuyo objetivo es resaltar las mejores cualidades de cada voluntario basándose en experiencias anteriores.

Mucha energía

La energía de esta pareja no parece conocer límites. Han creado la plataforma Adolessence, las cuentas de redes sociales, un libro contando sus experiencias llamado De aquí a la luna, organizan grupos online sobre temas de interés para adolescentes, proponen actividades, juegos, etc. 

Dentro de muy poco será la primera formación de los primeros voluntarios, que cuenta con rifas solidarias gracias a la ayuda de algunas marcas.

Además, se fomenta la amistad más allá del hospital. Si se hace voluntariado varias veces con la misma persona se pretende crear un sistema de fraternidad. Repartiendo entradas de cine para hacer planes fuera, por ejemplo.

La necesidad de adolessence

Cada año hay en España 9.000 adolescentes diagnosticados de cáncer y 90.000 casos de adolescentes diagnosticados con enfermedades de larga evolución. Estas requieren largas hospitalizaciones, por lo que parece increíble que a estas alturas aún no existan casi redes especializadas en su grupo de edad.

Sin embargo, parece que esto va a cambiar pronto, en cuanto el COVID deje paso de nuevo a las visitas presenciales y a la nueva normalidad, ya que las redes de Adolessence están echando humo. 

Parece que la gente joven es solidaria y viene pisando fuerte.