Combatir la deforestación es cosa de todos

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Arrancar una empresa con un propósito medioambiental de deforestación no es sencillo. Convencer a otras empresas de que se unan a tu causa, lo es menos. 

Afortunadamente los tiempos están cambiando. Ahora, cada vez estamos más concienciados sobre la importancia del preservar el medioambiente, realizar trabajos sostenibles y compensar la huella de carbono.

Hoy, aprovechando la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente, hablamos con Francisco del Cid, fundador de Bosquia sobre cómo una iniciativa personal se ha convertido en un puente entre las empresas que quieren arrancar sus planes de responsabilidad social corporativa y el objetivo de combatir la deforestación en nuestro país. 

La iniciativa de Fran, surge tras los grandes incendios que asolaron los montes de Galicia en 2019. Aquí, se perdieron más de 3600 hectáreas de bosque. En ese momento, él contaba con un pequeño terreno en Asturias que decidió que quería convertir en un bosque autóctono del que pudiera garantizar su preservación.

Más de 150 empresas para combatir la deforestación

Este sería el inicio de una andadura que, a día de hoy, tan solo dos años después, ya implica a más de 150 empresas. Multinacionales, pymes y aportaciones personales se reúnen en torno a un interés común: combatir la deforestación con la reforestación basada en principios de conservación y recuperación de hábitats autóctonos.

“Tras tomar la decisión de emprender en un proyecto cuyo mayor beneficio fuera medioambiental, en Bosquia empleamos mucho esfuerzo en que, además, nuestras acciones conciencien. Por este motivo explicamos siempre en profundidad lo importante que es reforestar con árboles autóctonos, que regeneren la biodiversidad y que perduren en el tiempo. 

Del mismo modo, en las actividades de voluntariado siempre invitamos a la participación de familias y niños. Solo con una buena concienciación sobre lo que podemos y debemos hacer por nuestros bosques, tendremos ciudadanos respetuosos con el medio ambiente el día de mañana”, reconoce Fran del Cid.

Voluntarios e influencers se suman al proyecto

Al proyecto se suman también influencers que han decidido hacer de su exposición y su impacto en redes sociales un impulso de proyectos solidarios y medioambientales como es el caso de Pablo, más conocido en Internet como Bikecanine. 

Pablo comenzó su andadura en 2010, proponiéndose recorrer el mundo con su bici y su perro. Así, empleó su influencia y las ganancias generadas en todo tipo de proyecto solidarios. En 2021 ha arrancado su primera iniciativa plenamente medioambiental. En ella, invita a la plantación de un bosque entre todos los seguidores de su proyecto. 

Muchas personas emprenden pequeñas acciones para mejorar su impacto frente al medio ambiente sin dejarse llevar por la duda de que un solo individuo pueda solucionar el problema. Es la suma de muchos individuos lo que hace el cambio y en eso se basa el #proyectotronco.

Y es que, por aportar algunos datos de los beneficios que generan nuestros bosques, apuntamos que un kilómetro cuadrado de bosque genera mil toneladas de oxígeno al año. Una hectárea arbolada produce el oxígeno que consumen al día 6 personas y que un árbol de unos 20 años absorbe en un año el Co2 emitido por un vehículo que haya recorrido 15.000 km. 

¿No son datos suficientes para pensar en la reforestación como medida para frenar la desertización, mejorar la calidad del aire y compensar la huella de carbono?

Como bien dijo Martin Luther King: “Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy, todavía plantaría un árbol” 

Sigamos #sembrandofuturo