Remontar ante las adversidades está en el espíritu de Míriam

Míriam Fernández

Esta vez contamos una historia de esas que te mueven el corazón y te hacen pensar que todo es posible con una buena actitud. La historia de superación de Míriam Fernández comienza al nacer, cuando los médicos le diagnostican una parálisis cerebral y le cuentan a sus padres biológicos que no será capaz de caminar en toda su vida. Estos, al no tener recursos, toman la difícil decisión de darla en adopción a una familia que, valiéndose de optimismo, actitud y voluntad, consigue que a día de hoy Míriam pueda caminar con un andador. 

A pesar de tener una infancia muy dura, sentirse diferente y ser objeto de burlas constantes, Míriam logró a los 12 años ser campeona de España de natación. Más tarde, decidió centrarse en su pasión por la música y la interpretación, lo que le llevó a ganar la segunda edición del programa ‘Tú sí que vales’ y a grabar su disco titulado ‘Bailando bajo la lluvia’. 

En el año 2014, fue incluida como actriz en la compañía teatral de Blanca Marsillach, llevándola a actuar en teatros de toda España. También ha colaborado con el Centro Dramático Nacional, series de televisión y ha empezado a escribir obras teatrales. 

Míriam Fernández encontró su vocación tras protagonizar un incidente familiar que  dio un giro a su vida: el derrame cerebral de su padre y el infarto cerebral de su hermana Rocío el mismo día. En ese momento, Míriam se arma de fuerza y valentía. Ahora, su meta es ayudar a otras personas con sus conferencias de motivación para colegios, empresas, eventos sociales y universidades. Ella habla con humor, con la fuerza de quien ha vivido situaciones límite y con el optimismo de no ver limitaciones sino oportunidades. 

La actitud es muy importante 

Míriam explica que siempre hay dos formas de afrontar aquello que nos pasa: afrontándolas o hundiéndonos en la tristeza. Junto a ella podemos ver tanto un andador como un coche de carreras descapotable, demostrándonos que, cuando hay ganas e ilusión, no hay nadie que pueda frenar nuestro entusiasmo y ganas de vivir.

Cuando Míriam habla del diagnóstico científico a su parálisis cerebral explica que el médico había olvidado mencionar tres factores que pueden cambiar cualquier realidad: el esfuerzo, la entrega y el amor. A fuerza de caer y levantarse, la protagonista de esta historia aprende que no podemos cambiar la realidad, sino aceptarnos tal y como somos y afrontar las situaciones, aprender a vivir con ello y decidir ser felices.

A veces hay que dejar de plantearse el “¿por qué a mí?” y empezar a pensar en el “¿para qué?”. Hay que aprender a confiar en nosotros mismos porque no todas las barreras que se nos presentan en nuestro día a día son tangibles, a veces se encuentran en nuestros pensamientos, dentro de nosotros mismos. 

Así, Míriam Fernández nos hace reflexionar acerca de nuestras limitaciones y nuestros miedos y nos invita a sentirnos afortunados, a valorar lo que tenemos, seres queridos, amigos y caer en la cuenta de que todo es capaz de transformarse y se puede observar desde una perspectiva diferente. Debemos dejar de valorar aquello que no tenemos para centrarnos en lo que sí tenemos y que sí podemos dar a los demás. 

Si deseamos con fuerza que algo se haga realidad, debemos luchar porque así sea. Para ello debemos trabajar, estar motivados y rodearnos de toda la ayuda posible.