Día mundial contra la homofobia; ¿por qué sigue siendo necesario?

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Hoy, pensamos que la homofobia es algo del pasado que ya prácticamente está erradicada pero, desgraciadamente, aún queda mucho trabajo por hacer. Solemos pensar que la homosexualidad así como la libertad de género están 100% normalizadas en nuestra sociedad y atrás quedaron las torturas que soportaban todas las personas que optaban por algo diferente a lo que la sociedad se empeñaba en considerar normal.

Según la RAE, la homosexualidad se define como la atracción de un individuo a otros de su mismo sexo. Si prestamos atención a esta definición no hay nada en ella que entrañe ningún tipo de anormalidad, concepción negativa o anti naturalidad. Tan solo hace referencia a personas que aman pero a personas de su mismo sexo. ¿Hay algo malo en amar? ¿Se hace daño a alguien?

Si la respuesta es un no rotundo, ¿por qué sigue existiendo la homofobia y los delitos de odio hacia homosexuales o cualquier otra persona que se identifique con el colectivo LGTBI?

¿Sigue habiendo homofobia?

Para evitarlo, días como hoy, 17 de mayo, en el que se celebra el Día Mundial contra la Homofobia, son más importantes que nunca. Se celebra para conmemorar la eliminación de la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales por parte de la OMS en 1990. Sí, es asombroso que hace tan solo 31 años, la homosexualidad fuese considerada una enfermedad mental.

Seguirán siendo necesarios hasta que absolutamente ninguna persona se vea amenazada o sea víctima de violencia por amar a otra de su mismo sexo o por identificarse con un sexo diferente al que se le asignó al nacer. Aunque legalmente, las personas homosexuales pueden casarse y adoptar, la homofobia sigue siendo uno de los principales delitos de odio. Concretamente, un 8,6% del total de los delitos de odio que se notificaron en 2019 corresponden a delitos de orientación sexual e identificación de género.

Además, un sondeo realizado a 600 personas pertenecientes al colectivo LGTBI, entre 22 y 45 años, revela que el 44% ha soportado ataques homófobos vía online; el 23% recibe insultos a través de redes sociales o chats; el 13% ha experimentado acoso; el 9% ha sido amenazado y el 8% ha sufrido burlas de algún tipo.

El camino de la educación

Una de las mayores herramientas que tenemos para frenar esta situación y erradicar de una vez la homofobia es la educación, la educación en valores, respeto, igualdad y diversidad. Para ello, es fundamental conocer la figura de grandes activistas que lucharon por sus derechos, no tuvieron miedo a decir en voz alta a quiénes amaban y lo más importante, aunque recibieron críticas, supieron hacerles frente.

Uno de estos referentes es Josephine Baker, una famosa artista de la Era del Jazz declarada abiertamente como bisexual. Fue una de las artistas afroamericanas más exitosas en la historia francesa. Fama que aprovechó para defender la supresión de la segregación.

Virginia Woolf, famosa escritora feminista, se casó con Leonard Woolf mientras mantenía una aventura con la escritora Vita Sackville-West, abiertamente bisexual. Así se refería Woolf a dicha aventura en su diario: “La verdad es que una tiene cabida para muchas relaciones”.

Por último, un íntimo amigo de Martin Luther King y organizador de la marcha sobre Washington de 1963, Bayard Rustin, sin embargo no obtuvo amplio reconocimiento por su papel fundamental en el movimiento de los derechos civiles. ¿La razón? Su orientación sexual. Aun así, siguió siendo activista gay y político y trabajó para que la asociación nacional para el progreso de las de color, prestase atención a la crisis del SIDA.