¿Qué libros le dedicarías a una mujer que está en la cárcel?

libros

Los libros son, en muchísimas ocasiones, nuestro pasaporte directo a un mundo en el que los problemas propios no existen. Un medio de transporte a otros mundos, a otros planetas y realidades que nos ayudan a evadirnos de lo que nos rodea y preocupa.

Evadirse de la realidad seguramente sea una de las principales preocupaciones para las más de 4.500 mujeres que ocupan actualmente las cárceles españolas. Muchas de ellas no han tenido una vida fácil, han cometido grandes errores y ahora están pagando por ellos cumpliendo condena de cárcel

A ellas va destinado “A las olvidadas”, un proyecto organizado por la asociación feminista Teta&Teta que fomenta la cultura a través de la innovación y la creatividad e impulsa la donación de libros para las presas de las diferentes cárceles de España.

Humanizar a través de los libros

Los libros sirven como compañía, son morfina para el alma, maestros y refugio. Además, todos los libros que llegan a las cárceles deben de ir dedicados por su emisario. Las dedicatorias sirven como mensaje de ánimo, ayuda y apoyo a estas personas. Son un abrazo, un aquí te espero, un confío en ti. La cárcel deshumaniza mucho a las personas y estas dedicatorias son una manera de devolverles esta fe en la humanidad; es demostrarles que gente que no las conoce de nada confía en ellas.

¿Por qué a mujeres? El sistema penitenciario está diseñado para varones porque ellos son la mayoría, un 92,48%. Las mujeres solo representan el 7,52% de la población reclusa. De las 69 cárceles que hay actualmente en España, solo cuatro son de mujeres; el resto son módulos de mujeres en prisiones de hombres.

Además, los centros penitenciarios con módulos de hombres no satisfacen las necesidades más básicas para ellas. Las internas están todas mezcladas por falta de espacio sin distinciones entre jóvenes, adultas, preventivas, penadas, primarias o reincidentes, como sí están clasificados los módulos masculinos.

La primera vez que Teta&Teta llevó libros a una cárcel, las mujeres se sintieron especiales, protagonistas y únicas. Y es que ahí reside la magia de esta iniciativa: conseguir que las presas tengan algo suyo, pensado y dedicado para ellas. En las prisiones sí hay bibliotecas y sí pueden leer libros, pero estos ejemplares son única y exclusivamente para ellas. 

Más de 6.000 libros repartidos

En este primer encuentro se repartieron 680 libros en Soto del Real y la experiencia tan positiva que obtuvieron les llevó a repetir hasta seis veces más, en cuatro módulos de mujeres en cárceles de hombres: Estremera, León, Córdoba y Granada; una unidad de madres en la cárcel de hombres de Aranjuez y la cárcel de mujeres de Alcalá Meco. A día de hoy han hecho llegar más de 6.000 libros dedicados a reclusas de toda España.

¿Los libros más regalados? Como no podía ser de otra manera, libros de autoras, con historias de mujeres fuertes y valientes como “El tiempo entre costuras” de María Dueñas.

El triunfo de esta iniciativa no se queda dentro de nuestras fronteras, sino que ha logrado extenderse a Francia y México. Por ejemplo, en Francia, el sistema penitenciario no contempla cárceles para mujeres y en México las reclusas están consideradas por ellas mismas como “las olvidadas de las olvidadas”.