Dolores Aleu, la médica que desencorsetó a las mujeres

Dolores Aleu

Si hay una escena típica en todas las películas o series inspiradas entre los siglos XVI y XX es aquella en la que una señorita de la alta sociedad se desmaya debido a que lleva el corsé demasiado apretado. Esta prenda, se caracterizaba por estilizar al máximo la figura femenina reduciendo así los centímetros de cintura de las mujeres.

La eliminación del corsé de la moda, aunque se sigue utilizando de manera más moderada, no se produjo hasta aproximadamente el siglo XIX, cuando se evidenciaron algunos de los efectos negativos que tenía en la salud de las mujeres. Una de las primeras voces femeninas que ayudó a su erradicación fue la de la médica española Dolores Aleu, una mujer que inició el camino hacia el feminismo derribando barreras, poniendo en valor la higiene de la  mujer y derribando tabúes propios de esa época como el peligro de las enfermedades de transmisión sexual.

Nacida en 1857 en el seno de una familia de la clase alta barcelonesa, Dolores Aleu ingresa en la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona en 1874. A pesar de que muchos padres de esa época se negarían a que su hija accediera a estudios superiores, el padre de Aleu, alto funcionario policial, no se opuso a que su hija acudiera a la Universidad e incluso aprobó que fuera acompañada por escoltas debido a que sufrió más de una pedrada a las puertas de la facultad.

Sin embargo, también se dice que también recibió algún que otro aplauso de sus compañeros de clase y es que Dolores Aleu superó los cuatro cursos de Medicina con cinco premios de excepción, obteniendo 15 sobresalientes y cinco notables en la veintena de asignaturas que cursó.

Una mujer médico: algo insólito en la época

Sin embargo, toda esta excelencia académica no fue suficiente para obtener el título de Medicina y es que por aquella época, los futuros doctores tenían que presentarse a un examen del Ministerio de Educación para obtener el título de médico (similar al MIR actual). Cuando Dolores envió a Madrid su solicitud para presentarse a dicho examen, los funcionarios del Ministerio se pusieron en contacto con la Facultad de Medicina para verificar si era cierto que una mujer no solo se hubiera matriculado en la Universidad, si no que además hubiera finalizado dichos estudios. Y es que estaban ante un hecho histórico: la primera mujer en licenciarse en Medicina en España

Así, Dolores Aleu consiguió licenciarse en 1882 con la especialización de Ginecología y Pediatría obteniendo calificaciones excelentes en su tesis titulada: “De la necesidad de encaminar por una nueva senda de la educación higiénica-moral de la mujer”.

En dicha tesis, se evidencian los riesgos producidos por las exigencias estéticas de la época que obligaban a las mujeres a utilizar el corsé, una prenda que oprimía el tórax, dificultaba la respiración y la circulación y era el responsable de numerosos desmayos.

El mismo año, contrae matrimonio con el agente de Bolsa Camil Cuyàs con el que tendrá dos hijos. Alentada por mejorar la educación, salud e higiene sexual de las mujeres de la época, Dolores Aleu abre su propia consulta en las Ramblas durante más de 25 atendió a cientos de mujeres. Entre sus pacientes se encontraban mujeres de alta sociedad catalana hasta prostitutas del Raval, madres solteras, mujeres pobres y hasta niños huérfanos. En sus pacientes encontraba multitud de consultas ginecológicas sin atender debido a la vergüenza y el pudor en la que estaban envueltas ciertas dolencias en aquella época.

Dolores Aleu, pionera en la educación sexual 

De este modo, una de sus grandes contribuciones a la Medicina fue las lecciones de educación sexual que nos dejó a las generaciones futuras. A pesar de que los escritos que se conservan de Dolores Aleu son escasos, uno de ellos es la carta ‘Consejos de una madre a sus hijos’. En ella, advierte a sus dos hijos, ambos varones, del “mar de peligros” que envolvían las enfermedades de transmisión sexual. En estas cartas advierte de los peligros de la gonorrea y la sífilis, avisándoles además de que las podrían encontrar en todas partes y en todas las clases sociales. A pesar de dirigirse en estas misivas a sus hijos, y sin olvidar la moral y educación cristiana de la época, no duda en hablarles de otros temas como la masturbación.

Como ocurre con tantas otras pioneras del feminismo, Dolores Aleu no pudo disfrutar del fruto de su trabajo y es que murió prematuramente debido a lo que hoy llamaríamos depresión.

No fue hasta 1910 cuando el rey Alfonso XIII reconoció el acceso a la enseñanza superior para las mujeres en igualdad de condiciones. Por aquella época, el menor de los hijos de Aleu, estudiante de Medicina, cursaba sus prácticas en el recién inaugurado hospital Clínic de Barcelona donde se contagió de tuberculosis falleciendo a los 23 años. Este hecho, dicen, acabó con la vocación de Dolores Aleu quien no volvió a pasar consulta desde entonces sumiéndose en una profunda tristeza y falleciendo tan solo dos años después. Además, por razones que se desconocen, su marido quemó casi todos los escritos y documentos de su esposa, por lo que son muy pocos los textos que han llegado hasta nuestros días.