Una Navidad a través de la pantalla

Navidad

Si algo hemos sacado en claro este año que está a punto de finalizar, es que somos fieles a nuestras costumbres y nos cuesta física y mentalmente cambiar algo tan tradicional y tan nuestro como la Navidad.

Muchas familias afirman que solo se ven en estas fechas. Son muchos los hijos, primos, hermanos o amigos que viven fuera y estos días no significan solo Navidad, sino que significan: abrazos, reencuentros, familia, recuerdos… Y este año será totalmente diferente.

Una Navidad desde lejos, pero más cerca que nunca

Esta vez todos tenemos un mismo objetivo común: acabar con la propagación del virus y detener en la medida de lo posible una tercera ola de coronavirus. ¿La solución más efectiva para ello? Limitar al máximo nuestros encuentros familiares, olvidarnos de juntarnos con los nuestros y guardar todas esas ganas de estar juntos que tenemos para el año que viene. Porque si hacemos ahora las cosas bien, antes podremos dar por finalizada la pandemia.

Esto lleva a que mucha gente esté pasando estos días solo, sin juntarse con sus hijos o sus nietos, a esos a los que lleva tanto tiempo sin ver, pero hay una cosa que tenemos que tener clara este año: si alguien te dice que prefiere no verte para evitar el contagio, es porque realmente te tiene aprecio y te está cuidando. Este año estamos viendo nuevas muestras de amor de jóvenes hacia sus abuelos que prefieren no estar estos días con ellos para que esta no sea su última Navidad y así poder disfrutar el doble o el triple las navidades del año que viene. Porque recordad: mejor que este año se queden varias sillas vacías a que estas no vuelvan a ocuparse nunca más. 

La Navidad más diferente de nuestra vida

Ya seamos cuatro, seis, o diez personas que es lo máximo que está permitido en algunas comunidades, vamos a recordaros una vez más la importancia de mantener las distancias de seguridad, ventilar la estancia y estar el máximo tiempo posible en casa con mascarilla.

Sabemos que va a ser complicado contener la emoción por no poder ver a nuestra familia en un año en el que nos hemos visto poco y abrazado aún menos, en un año en el que desgraciadamente la mayoría de las familias tienen alguien a quien echar de menos porque la COVID-19 se lo ha llevado prematuramente o alguien a quien echaremos de menos porque vive lejos y no puede venir.

La tecnología, nuestra gran aliada

Para este último caso, tenemos que recordar que una vez más las tecnologías están de nuestra parte y, tal y como ocurrió durante el primer confinamiento, Zoom, Google Meet y las llamadas de WhatsApp serán las invitadas estrellas a todos los encuentros. Así, podemos conseguir que si alguien tiene que pasar esta Nochevieja solo, podamos hacerle sentir un poco más acompañado aunque sea a través de la pantalla. Y ¡recordad! La imaginación puede hacernos pasar ratos super divertidos y, si vamos a hacer cenas de Nochevieja virtuales, nada de quedarse con el pijama; recuperemos las lentejuelas y los brillos que teníamos listos y ¡a brillar!

Estos días serán complicados para todos, pero poniendo un poco de nuestra parte podemos lograr sentirnos un poco más acompañados aunque sea en la distancia.

No olvides que en nuestra mano está cuidar a nuestros seres queridos y a nosotros mismos y, aunque esta Navidad está siendo rara, la del año que viene seguro que es igual a las que recordábamos.