La violencia de género, la otra pandemia del 2020

Violencia de género

Hoy, 25 de noviembre, se celebra el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Esta lacra se ha cobrado en este último año la vida de 40 mujeres (datos actualizados a 10 de noviembre) sumando 1.073 mujeres que han perdido la vida a manos de sus parejas desde el 2003, año en el que se empezó a contabilizar. 

Por desgracia, la de estas mujeres no son las únicas vidas que se truncan sino que son muchos los niños, en ocasiones de muy corta edad, que tienen que presenciar no solo el drama de quedarse sin madre, sino ver con sus propios ojos cómo es su padre el que acaba con su vida. En concreto, desde que se comenzaron a tener datos, el año 2013, son 24 los menores que se han quedado huérfanos por motivo de la violencia de género.

Más llamadas pero menos denuncias

Hace unos días, el Instituto Aragonés de la Mujer (IAM) lanzaba un estudio del impacto de la violencia de género en este año 2020. En él, se deduce que este año se han multiplicado las llamadas de mujeres denunciando las agresiones físicas y psicológicas por parte de sus parejas. En concreto, entre enero y septiembre de este año se han registrado 1.803 peticiones de auxilio, un 51% más que en el mismo periodo del año pasado. Sin embargo, las denuncias han caído en picado; mientras que en 2020 hay un total de 1.555 mujeres aragonesas que han denunciado, el año pasado a estas alturas ya se habían formalizado 2.000 denuncias.

¿La razón? La COVID-19 ha impactado fuertemente en la violencia de género. Cuando en marzo se decretó el confinamiento domiciliario, miles de mujeres en todo el país se vieron obligadas a La violencia de género, la otra pandemia del 2020. Este hecho, unido a la angustia provocada por la situación, agravó los casos de violencia de género provocando incluso la aparición de episodios de violencia en hogares donde nunca antes se habían producido.

Más violencia de género debido a la COVID

El estar todo el día conviviendo con el agresor no solo hacía imposible salir a pedir ayuda o a denunciar, sino que también dificultaba que las mujeres se desahogasen por teléfono con fundaciones que ayudan a las mujeres víctimas de violencia de género. Una de ellas es la fundación Ana Bella, en unas declaraciones facilitadas a El Mundo a mediados de marzo, declaran que vieron incrementados los mensajes que recibieron de mujeres pidiendo ayuda porque estaban viviendo un auténtico calvario.

Durante el reportaje, Ana Bella, quien puso nombre a la fundación, que también da nombre a la fundación que preside y que sufrió la violencia de género en sus propias carnes, cuenta que ha recibido mensajes de mujeres relatándole que su agresor se había encerrado en un cuarto con los hijos o que incluso llegaban a limitarles las raciones de comida.

Frente a esto, Ana Bella lo tiene muy claro: “Hay que pedir ayuda pero a escondidas del maltratador”. ¿La razón? La mayoría de los asesinatos se producen cuando la víctima declara la intención de dejarle o de denunciar.

Pide ayuda. Hay una salida

Para todas estas mujeres que viven día a día un infierno que nunca se han merecido, existe el Centro de Atención, Recuperación y Reinserción de Mujeres Maltratadas. Éste es gestionado por la Federación de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas que llevan tres décadas acompañando a más de 800 víctimas de violencia de género y a más de 800 menores.

Se trata de un hogar seguro e ilocalizable donde estas mujeres pueden acudir huyendo de sus hogares y que abandonarán pasados unos 18 o 24 meses de estancia cuando hayan finalizado un programa personalizado para su recuperación y reforzado su autoestima.

Ojalá llegue un año en el que el 25 de noviembre sea un día más en el calendario y dejemos de ver crecer la lista de mujeres víctimas de la violencia de género. Recuerda, eres fuerte y vas a salir de esta. Pide ayuda. No estás sola. No te calles.