Profesionales brillantes por la igualdad real

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Como cada 8 de marzo, las mujeres vuelven a tomar la palabra para pedir más igualdad. Pese a los avances, necesitamos seguir impulsando medidas para que en el futuro no haya nada que reivindicar en el Día de la Mujer. ¿Las claves para lograrlo? Hemos hablado con científicas, economistas, emprendedoras, ingenieras y deportistas para arrojar luz sobre el camino a seguir y conseguir, de una vez por todas, la igualdad real.

¿Hay igualdad de oportunidades?

Lorena Fernández, ingeniera informática, directora de identidad digital de la Universidad de Deusto y divulgadora sobre STEAM con perspectiva de género, lo tiene claro: “La sociedad ha ido mejorando en este aspecto, pero nos queda aún mucho camino por andar y no podemos bajar la guardia. De hecho, esa lucha por la igualdad de oportunidades es como una goma elástica: si dejas de hacer presión sobre ella, recupera su forma”.

En la misma línea se manifiesta María Lázaro, autora del blog “Hablando en corto” y del libro Community manager. La guía definitiva, además de docente, conferenciante y directora de Desarrollo Corporativo del Real Instituto Elcano. “Se ha avanzado, pero aún queda camino por delante. No es solo una cuestión subjetiva o de percepciones, lo demuestran innumerables estadísticas e indicadores. Por ejemplo, aunque la representación política de las mujeres en el mundo se ha duplicado en los últimos 25 años, solo una de cuatro personas en los parlamentos son mujeres. Las mujeres siguen estando considerablemente subrepresentadas en los puestos políticos más altos”.

María aporta más datos: “En 2019 de los 500 CEOs de las mayores empresas de todo el mundo, solo 33 eran mujeres. De los 900 premios Nobel galardonados entre 1901 y 2019, solo 53 han sido mujeres. En los 92 años de historia que tienen los Premios Oscar, sólo cinco mujeres han sido nominadas en la categoría Mejor Director (y de las cinco, sólo una ganó el premio). Y el sector de la tecnología es uno en los que la brecha de género se hace aún más patente”.

Ana Freire, ingeniera y doctora en Informática, investigadora en la Escuela de Ingeniería de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, directora del Centro sobre Sostenibilidad de la misma Universidad, fundadora del concurso internacional Wisibilízalas y Premio Ada Byron Joven a la Mujer Tecnóloga 2019, entre otras muchas cosas, ve la igualdad de oportunidades como un derecho y no como una utopía, por lo que hay que exigirla en todos los ámbitos: político, social, laboral, etc. “Está claro que se ha evolucionado, se han dado pasos adelante, y cada vez se suman más a este cambio, pero todavía queda mucho por hacer (y por exigir)”, añade.

Paula Serras, doctora en ingeniería Química, experta en energía renovable y profesora de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), considera que la igualdad de oportunidades permite que “cada cual sea libre de elegir qué quiere hacer o dejar de hacer sin entrar en estereotipos de género”. “No se trata de que las mujeres podamos hacer las cosas que hacen los hombres, sino de que un hombre pueda hacer también algo clasificado hasta ahora como «femenino», porque, si no, seguimos igual. Seguimos creyendo que hacer cosas de hombres es el objetivo y lo femenino tiene un punto de debilidad e infantilismo que no gusta. A lo que me refiero es a que está muy bien que una niña quiera ser ingeniera, pero ¿qué pasa si un niño quiere ser bailarín? ¿O qué pasa si un niño se quiere disfrazar de una heroína de dibujos animados o se quiere pintar las uñas? Ahí, todavía, hay mucho trabajo que hacer”, afirma.

Ana Aldea, experta en marketing digital, fundadora y responsable global de Datasocial, comenta que ser mujer hoy en día “aún significa un esfuerzo más, tener que demostrar el doble las cosas y sentir que, cuando tus compañeros ya han llegado a la meta, a ti te aparecen unos kilómetros extras”. “La igualdad de oportunidades es cobrar lo mismo en el mismo puesto; es que las mujeres estén representadas en puestos de dirección; es que la tecnología del futuro no la construyan solo hombres ricos y blancos… Creo que la sociedad se ha hecho consciente de la desigualdad, pero los cambios se van dando poco a poco”, asegura.

Por su parte, Lara Lázaro, investigadora principal en materia de cambio climático del Real Instituto Elcano y Doctora por la London School of Economics and Political Science, cree que la igualdad de oportunidades es “que se reconozcan el mérito, el esfuerzo, los éxitos, la creatividad, las inteligencias y las capacidades de las niñas y mujeres en la misma medida que las de los niños y los hombres, desde la educación infantil hasta el entorno laboral; que a igual trabajo se remunere igual; y que las bajas por maternidad y paternidad se compartan y puedan coincidir para poder atender a los hijos sin discriminación laboral posterior”. A su juicio, “en España ha habido cambios sustanciales en las últimas décadas, pero sigue existiendo una brecha entre hombres y mujeres significativa en materia de acceso a puestos de responsabilidad, salarial, laboral y en los hogares”.

La ingeniera Carlota Armillas, única española que ha obtenido una beca de la Fundación Gates para la Universidad de Cambridge, considera que “la igualdad de oportunidades está muy relacionada con el artículo 14 de la Constitución Española: todas las personas debemos ser iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social, lo que implica que también tengamos acceso a las mismas posibilidades para el desarrollo personal y bienestar (como el servicio sanitario o el acceso a la educación)”.

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Carlota Armillas es la única mujer que ha obtenido una beca de la Fundación Gates para la Universidad de Cambridge

En opinión de Carlota, “nuestra sociedad ha evolucionado bastante a la hora de hacer efectiva la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, especialmente en los ámbitos públicos donde el acceso a un puesto se basa en un proceso meramente objetivo”. “Además, creo que nuestra cultura y sociedad también han evolucionado desde aquellos tiempos más antiguos donde, por ejemplo, enviar a las hijas a la escuela no era visto como una prioridad (y ya ni hablemos de la universidad), relegando a la mayoría de mujeres al ámbito del hogar y probablemente perdiendo muchísimo talento”, recuerda.

Deportistas de primer nivel también quieren expresar su opinión en un tema prioritario como es la igualdad. Carolina Marín, nuestra gran campeona de bádminton, afirma que “ha habido un avance muy significativo en los últimos años, pero las mujeres debemos seguir defendiendo nuestros derechos hasta conseguir una igualdad total de oportunidades”. Por su parte, la atleta María Vicente recuerda: “En mi casa he sido educada en la libre elección y sin roles preestablecidos por ser mujer, algo que no era así hace unas décadas”.

“Cuando veamos en las directivas y los gobiernos un número más equitativo de mujeres estaremos más cerca de conseguir la igualdad. Aun así, hay que celebrar lo avanzado. ¡Ojalá en el futuro las niñas no tengan que preocuparse por esto!”, valora la surfista Garazi Sánchez, mientras que María López, jugadora de hockey hierba, siente “orgullo por aquellas mujeres que abrieron camino hacia una sociedad más justa y responsabilidad porque debemos seguir luchando por nuestros derechos”.

Referentes: mujeres que nos inspiran

  • Lara Lázaro: “Mi madre, Esther Touza Fernández, economista, profesora universitaria, funcionaria, emprendedora y un sinfín de cosas más, todas buenas. Judith Rees, vicepresidenta del Grantham Research Institute y directora en funciones de la London School of Economics entre 2011 y 2012, la primera persona de su familia que hizo un doctorado. Christiana Figueres, anterior secretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), una de las artífices del Acuerdo de París, que luchó sin descanso para conseguirlo aun sabiendo que era altamente improbable reemplazar el Protocolo de Kioto cuando fue nombrada”.
  • Lorena Fernández: “Fueron una combinación de realidad y ficción. Si me tengo que quedar con dos, recuerdo con especial cariño a mi profesora de química del instituto: Mariel. Ella me enseñó que podía ser lo que me propusiera, que dejara de castigarme con mi nivel de auto-exigencia y que la curiosidad era un valor que tenía que explotar. Y en la parte del referente de ficción, me quedo con Carmen Sandiego, uno de los primeros videojuegos que probé en el ordenador durante mi juventud. Era una ladrona de guante blanco con gran astucia, aventurera, viajera… y que te animaba a usar el razonamiento lógico, tan importante en el mundo de la ingeniería. Admiro a muchísimas mujeres. Podría hacer un listado infinito con mujeres cercanas de las que tengo la suerte de aprender diariamente y también, cómo no, otras muy alejadas en tiempo y espacio que han hecho cosas maravillosas. Por quedarme con algunas de mi profesión: Jude Milhon, Katherine Johnson, Mae Jemison y Grace Murray Hopper”.
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Ana Aldea, fundadora de datasocial en el Encuentro de Mujeres Digitales en Bilbao
  • Ana Aldea: “Estudié Periodismo, lo que entonces era «una carrera de chicas». Y aunque sin duda Pepa Bueno, Montserrat Dominguez, Gemma Nierga y Ángels Barceló ya eran mi referente cuando yo entré a la universidad, no dejaban de estar un paso por detrás de Iñaki Gabilondo y Luis del Olmo. Verlas ganar espacio y poder estos años ha sido una gran alegría. Si me voy a historia reciente de España, para mí hay un momento con un poder incluso estético que ha marcado una época: Carme Chacón de Ministra de Defensa pasando revista embarazada. Margarita Salas también ha sido un referente para todas”.
  •  Ana Freire: “No estudié una carrera técnica por seguir un referente en concreto, quizá porque en aquel momento, lamentablemente, los referentes femeninos en tecnología apenas se daban a conocer. En mi caso, fue gracias a que mi familia me mantuvo muy en contacto con el mundo científico-tecnológico, en parte por el negocio familiar, del campo de la automoción, y en parte porque parte de mis juegos eran siempre tecnológicos: microscopios, juegos de exploración, un ordenador… Admiro a las mujeres que se reinventan, porque demuestran que tienen coraje para afrontar nuevos retos, motivación para aprender y ganas de hacer lo que realmente quieren”.
  • Paula Serras: “Creo que mi decisión de estudiar una ingeniería tuvo más que ver con el hecho de que se me daban bien las asignaturas más científico-técnicas. Admiro a mis amigas, a las mujeres que he elegido tener a mi lado por su forma de ver y hacer las cosas en la vida”.
  • Carlota Armillas: “Los referentes que quizás me pudieron influenciar para elegir mi carrera laboral, ingeniería, fueron todos masculinos, si como referente entendemos a una persona famosa. Si no, he estado rodeada de muchas mujeres de ciencia en mi vida: mi madre, mi profe de mates y física, la profe de química, la profesora de tecnología… y esto ha influenciado mucho en ayudarme a ver que la ingeniería, la física o las matemáticas, que son de las cosas que más me gustan, también podían ser una opción laboral para mí. Admiro a Zaha Hadid, la arquitecta, quien me ha fascinado e inspirado desde que la descubrí, tanto por su creatividad como por su increíble carrera profesional”.
  • María Lázaro: “No los tuve, o no los recuerdo. Significativo, ¿no? Aunque ojo: sí me los he ido encontrando después por el camino”.
  • Garazi Sánchez: “Serena Williams. La veo en una pista de tenis o en una gala y pienso: ‘gracias por hacer ver a las mujeres que es posible ser madre y volver a las pistas, que no hay que esconder un cuerpo musculoso, sino enorgullecerse de él’. Ella ha hecho que muchas niñas quisiésemos ser deportistas”.
  • Amanda Sampedro (futbolista): “Desde bien pequeñita tenía un balón en los pies y no tuve la suerte de tener un referente femenino, ya que no había la repercusión y la visibilidad que hay ahora”.mujeres

Frases inspiradoras para el 8 de marzo

  • Ana Aldea: Chimamanda Ngozi: «El objetivo del feminismo es que un día no lo necesitemos».
  • Lorena Fernández: “Sola no puedes, con aliadas sí. Sigamos tejiendo redes de sororidad porque esta batalla será de larga duración y necesitamos apoyarnos las unas en las otras”.
  • Ana Freire: “Celebremos el día de la mujer cada día del año”.
  • Lara Lázaro: Víctor Hugo: ‘No hay nada más fuerte que una idea a la que le ha llegado su momento’. Es tiempo de igualdad.
  • Carlota Armillas: “Durante la mayor parte de la historia, Anónimo era una mujer”: Virginia Woolf.
  • Paula Serras: “Ojalá algún día dejemos de hablar de este tema”.
  • María Lázaro: Virginia Wolf: “No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente”.