Adiaratou Iglesias: la atleta más rápida de Galicia

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Adiaratou Iglesias

Desde el pasado julio, Adiaratou Iglesias se ha convertido en la atleta más rápida de Galicia, pero toda marca personal lleva consigo un gran esfuerzo y sacrificio. Esta chica nacida en Bamako, la capital de Malí, ha decidido hacer lo que más le gusta con una actitud admirable y después de superar muchas batallas. 

“Nací en un país donde los albinos damos mala suerte. Hay gente que al vernos hace un gesto como para espantarnos”, explica la atleta. Ser albino en África es un verdadero infierno de macabro destino, ya que ancestralmente son un pueblo lleno de supersticiones y prejuicios en torno a esta mutación genética. 

En el caso de Adiaratou, la ausencia de pigmento en la piel y en el pelo no solo afectó a su integridad personal sino también a sus ojos, provocando una pérdida de visión del 80%. “Al tener poca pigmentación en la piel, a los albinos normalmente nos suele molestar mucho la luz y no podemos realizar algunas tareas con total normalidad”, confiesa.

Pero la realidad de nuestra protagonista ha sido, por suerte, mucho más amable que la de otros con sus mismas condiciones y, a pesar de las desventuras, hoy supera cualquier barrera que se interponga entre ella y sus sueños

Una nueva vida en España y un futuro prometedor

A sus 11 años e impulsada por su familia biológica, Adi, como le gusta que la llamen, cogió su mochila y haciendo caso omiso a las adversidades se marchó a España. “En realidad no lo decidí yo, lo decidió mi familia por mí. Por aquel entonces yo tenía un hermanastro que vivía en Logroño y decidieron llevarme con él”, reconoce.

Al llegar, Adi ingresó en un centro de menores y no fue hasta 2014 cuando, por azares de la vida, conoció a la que se convertiría en su mentora y madre: Lina Iglesias, una maestra gallega que quiso adoptarla y apoyar sus proyectos y aspiraciones.“No sé qué hubiera sido de mí si me hubiese quedado en el centro, desde luego lo que sí tengo claro es que todo los retos que hoy se presenta ante mí, son un sacrificio compartido”, admite.

Por su parte, Lina, se siente dichosa y plena de ser cómplice de tanto éxito. “No puedo negar que tuve mis miedos”, comparte. “Al principio sentí vértigo, pero, sin duda, Adi es un regalo que me ha dado la vida”, confiesa.

Afrontando nuevos retos

Con mucho esfuerzo y a pesar de no ver las líneas de la pista, unas pequeñas referencias y 15 metros más de sprint son suficientes para competir con las mayores. “Este año estoy consiguiendo mis mejores marcas y, gracias a mi voluntad y trabajo diario, he logrado clasificarme para la final del último campeonato de España”, relata.

El destino no está escrito y la vida está siempre llena de sorpresas y esperanzas, permitiéndonos encontrar diferentes caminos para seguir creciendo. La atleta aún no quiere desvelar mucho de sus nuevos desafíos, pero se siente pletórica al poder competir con deportistas de todo el mundo. 

Será noviembre el mes que la verá participar en el mundial Paralímpico en Dubai: “Mi objetivo allí es llegar a la final y, una vez que esté ahí, darlo todo y coger plaza para España”. 

Se cumple así el anhelo de una pequeña niña africana que soñó con firmeza y osadía ser atleta. Adiaratou Iglesias demuestra al mundo que el coraje y las ganas no tienen límites. Esta chica de sonrisa permanente no va a dejar de superar líneas de meta, no solo en la pista, sino también fuera de ella.