Ciencia, tecnología e ingeniería tienen nombre de mujer

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“Fui a dar una conferencia a la cumbre del clima de Katowice junto a otros ponentes. De repente, se acercó un señor a darme un pendrive confundiéndome con la azafata”. Esta anécdota de la investigadora Cristina Arias-Navarro refleja a la perfección los prejuicios a los que aún se enfrentan las mujeres en ciencia.

El currículum de Cristina es mareante: doctora ingeniera forestal, científica medioambiental en el Institut National de Recherche Agronomique (INRA) en París, autora colaboradora en el Informe Especial del IPCC sobre Cambio Climático y Suelo, y un largo etcétera. Ella relata que tuvo siempre las mejores influencias familiares desde pequeña, pero ahora sí percibe cómo en la vida laboral se pone más en duda y se exige mucho más a las mujeres.

Cristina ha participado junto a un grupo de especialistas en ciencia, tecnología e ingeniería en una visita al parque eólico marino Wikinger de Iberdrola, ubicado en el mar Báltico alemán. Una oportunidad única para unir a investigadoras de distintas disciplinas, quienes han aprovechado el encuentro para analizar qué está fallando para que las niñas no enfoquen su futuro hacia carreras científicas y tecnológicas.

La ingeniera informática y directora Digital de la Universidad de Deusto, Lorena Fernández, lo tiene claro: “Es una suma de cosas, una tubería que pierde agua por muchos agujeros que hay que tapar”. “Por un lado, es muy importante reforzar la confianza. Las niñas con seis años ya consideran que son menos listas que los niños y no se ven capaces de hacer las carreras consideradas como más difíciles”, considera Lorena.

En su opinión, un gran problema es la falta de referentes, ámbito que el proyecto Inspira STEAM, del que Lorena es parte activa, busca cambiar con charlas en colegios en los que mujeres científicas inspiran a niñas y niños. Para la directora Digital de Deusto, el objetivo no es que las niñas elijan carreras de ciencia, sino que puedan decidir en libertad, con referentes femeninos en todas las disciplinas y sin estereotipos. “Dejemos de decir a niños y niñas que sean científicos y digámosles que hagan ciencia”.

Ana Freire habla con conocimiento de causa. Ingeniera y doctora en Informática, investigadora en la Escuela de Ingeniería de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, directora del Centro sobre Sostenibilidad de la misma Universidad, fundadora del concurso internacional Wisibilízalas y Premio Ada Byron Joven a la Mujer Tecnóloga 2019, entre otras muchas cosas, ve necesario buscar referentes actuales. “No vale siempre citar a Marie Curie, sino que necesitamos a mujeres con las que poder hablar, que vayan a colegios e institutos, que sean de los mismos pueblos”.

“Siempre que hacemos un cuestionario a chicos y chicas en el que preguntamos a cuántas mujeres conocen en tecnología no son capaces de citar a ninguna. Por eso, es muy importante mostrar a mujeres, también a los niños, para que todos las tengan como referentes”, indica Ana, quien también aboga por acabar con los estereotipos. “Por ejemplo, se siguen haciendo regalos que se diferencian por géneros, como las cajas de herramientas o los juegos de construcción.

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Fomentar la autoconfianza

Por su parte, Patricia Berlín, ingeniera naval del área de energía renovable marina de Iberdrola, cree que cada vez hay más referentes en las empresas, si bien en un área como la eólica marina en la que hay más hombres que mujeres ingenieros pesa todavía ser mujer (y joven). “A veces los proveedores en reuniones se dirigen a un compañero en vez de a nosotras a la hora de negociar temas comerciales, por ejemplo, pero poco a poco la situación va mejorando”.

“En Iberdrola tenemos el apoyo de la empresa, con muchas iniciativas interesantes, como el programa Women’s connection de ScottishPower, la filial británica del grupo”, asegura Patricia, que también incide en la importancia de fomentar la autoconfianza y la autoestima entre las mujeres.

La doctora en Ecología y científica titular del grupo de Ecotoxicología de la Contaminación Atmosférica del Centro de Investigaciones Energéticas Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), Rocío Alonso, cree que hace años Cousteau o Rodríguez de la Fuente marcaron a varias generaciones que querían dedicarse a la ciencia, pero hoy en día apenas hay referentes femeninos en ámbitos científicos y tecnológicos. Además, asegura que “pesa mucho que el sistema educativo es muy teórico, no se acerca a la realidad, no explica cómo la ciencia cambia el mundo, y eso es algo que aleja las vocaciones”.

“Es fundamental llevar la ciencia a los colegios, que vean que también hay mujeres que se dedican a ello. Es triste ver a chicas con notazas que van a estudiar físicas o matemáticas y a última hora se arrepienten. No conseguimos engancharles”, cree Rocío. En su opinión, sería importante empezar a valorar en el currículum de los investigadores las acciones de divulgación para acercar la ciencia a la sociedad.

Única española en conseguir la beca Gates-Cambridge

La ingeniera Carlota Armillas, única española que ha obtenido una beca de la Fundación Gates para la Universidad de Cambridge, considera a sus 23 años que hay que trabajar la confianza. “A veces, son las propias familias las que desaniman a las chicas a hacer una carrera de ciencias, algo que se ve cuando vamos a dar charlas a los colegios, dentro del proyecto Inspira STEAM en Cádiz. Vemos cómo hay niñas que no quieren destacar pese a ser muy inteligentes, por el miedo a ser pedantes y al rechazo social”.

Para Paula Serras, doctora en ingeniería Química y docente de la Universidad del País Vasco, la clave está en la educación en casa, donde el ejemplo de las familias es fundamental. “Hay que fomentar la igualdad en el hogar, en el reparto de los cuidados y las tareas. Los niños se quedan con el ejemplo, no con el discurso. El ejemplo de los padres es un background que pesa mucho”.

La investigadora principal en materia de cambio climático del Real Instituto Elcano, Lara Lázaro, Doctora por la London School of Economics and Political Science, considera fundamental formar a los profesores sobre la necesidad de igualdad en los reconocimientos. “Una niña es muy trabajadora y un niño es brillante; esas diferencias continúan en la vida laboral, por lo que es importante desmontar los micromachismos”. A nivel de políticas públicas, ve importante fomentar los intercambios internacionales, como los Erasmus o las becas, ya que permiten abrirse a nuevos entornos y conocer otras realidades.

Youtuber y divulgadora científica

La divulgadora científica y youtuber, Rocío Vidal, más conocida en las redes como ‘La gata de Schröedinger’, cree que en Youtube a las mujeres se les cuestiona mucho y más si son jóvenes. En su caso, recibe muchos ataques, también por tratar temas polémicos y ser implacable contra las pseudociencias. “Hay que ser fuerte y aguantar”.

Asimismo, considera que influye mucho tener referentes femeninos. “En mi caso, tengo un 40% de suscriptoras, un índice mucho mayor al de otros youtubers de ciencia. Es importante que cada vez seamos más las mujeres que divulguemos la ciencia”.

Por su lado, la doctora ingeniera industrial por la Universidad Pontificia Comillas y experta en economía circular Adela Conchado cree que algo que engancha mucho a las chicas es ver cómo la ciencia resuelve retos que importan. “Necesitamos que la ciencia sea más atractiva para todos, darle el valor que tiene y que se vea cómo conecta con los retos sociales y con la vida de las personas”.

Finalmente, la oceanógrafa de la Universidad de Vigo e investigadora Susana Bastón recuerda que las mujeres científicas sufren una gran discriminación a la hora de ser madres y, por ello, cree importante igualar las bajas de maternidad y paternidad. “Si no se promueve la igualdad en la familia, no se conseguirá la igualdad laboral”.

¿Qué pasa con la maternidad?

“Mi carrera de ocho años como investigadora en Escocia era muy buena; de repente, todo cambia al tener un hijo y veo cómo en el trabajo se me valora mucho menos. Para mi jefe ya no valía igual que antes”, afirma Susana, quien cree que queda mucho que mejorar para avanzar hacia las mismas oportunidades que tienen sus colegas masculinos.

Conseguir que haya más igualdad en las áreas de ciencia y tecnología es un reto para nuestra sociedad. Necesitamos aumentar las vocaciones entre las niñas y dotarlas de referentes para ir reduciendo la brecha entre hombres y mujeres que crece cada día en estas disciplinas. ¿Quién se puede permitir prescindir del talento de la mitad de la población?