Simone Biles: la gimnasta que ha conseguido hacer el »salto imposible» de la historia

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Simone Biles

“Inhumano”, “irrepetible, “impresionante”… Son solo algunos de los adjetivos que le dedicaron a Simone Biles tras su espectacular salto durante los Campeonatos de Gimnasia artística de Estados Unidos. La joven gimnasta dejó anonadado al público con sus tres rotaciones y dos saltos mortales con los que comenzó su ejercicio. Una acrobacia no vista hasta el momento que inevitablemente ha tenido su repercusión en el mundo del deporte.

Un salto que pasará a la historia

Se trata de un salto que ninguna otra gimnasta había hecho en toda la historia de la gimnasia artística. Con el dorsal 225 y con un sofisticado maillot negro y plateado, su revolucionario salto fue casi perfecto; solo requirió una ligerísima corrección en la recepción. Un doble mortal con triple giro con el que Biles no perdió su dulce sonrisa y, una vez más, conquistó el corazón de los espectadores gracias a su excelencia y carisma. No fue el único movimiento histórico del fin de semana para ella. En el ejercicio de barra fija, Simone Biles se convirtió en la primera persona de la historia en ejecutar un doble doble. 

En cada competición la gimnasta mejora sus marcas y suma trofeos para su vitrina. Cinco veces campeona nacional (2013, 2014, 2015, 2016 y 2018), campeona olímpica en Río de Janeiro 2016 y cuatro veces campeona del mundo, Simone Biles es todo un ejemplo a seguir y una fuente de inspiración para muchas jóvenes deportistas desde que con apenas 16 años debutó a nivel absoluto, en el 2013.

“Querer es poder”

Las largas jornadas de entrenamiento, el sacrificio y una ardua preparación han sido una constante en su vida. Ella sabe bien lo que es luchar y personifica a la perfección el refrán: “querer es poder”. Con su 1,45 m de altura y 47 kilos de peso, los expertos destacan que combina a la perfección fuerza y flexibilidad. Tiene potencia, velocidad, gran sentido de la orientación en el aire y carisma, mucho carisma. 

Detrás de su palmarés de campeona se esconde una infancia difícil. La joven nunca conoció a su padre y su madre sufría diversas adicciones. Cuando Simone tenía tres años ella y sus hermanos se fueron a vivir con su abuelo materno. A los seis años la joven inquieta se interesó por la gimnasia y su talento no pasó desapercibido. Con ocho años se puso en manos de quien fue su entrenadora durante la mayor parte de su carrera deportiva, Aimee Boorman. La relación entre ambas mujeres siempre fue, y es a día de hoy, muy especial pese a que ahora es Laurent Landi quien entrena con la joven. 

Una carrera de fondo salpicada de éxitos y de momento amargos como los abusos sexuales sufridos por parte del ex médico del equipo estadounidense Lawrence Nassar. En 2018, la joven hacía pública su denuncia a través de las redes sociales: ”Yo también soy una de las muchas supervivientes que sufrieron abusos sexuales por Larry Nassar”, escribía en su cuenta de Twitter en la que añadía que ”la mayoría de ustedes me conocen como una chica feliz, risueña y enérgica. Pero últimamente me he sentido rota y cuanto más intento apagar la voz en mi cabeza, más fuerte grita. Ya no tengo miedo de contar mi historia”. La joven tuvo el valor de alzar la voz junto al testimonio de más de un centenar de mujeres. Finalmente se hizo justicia y el ex médico fue condenado por una jueza a entre 40 y 175 años de prisión por diferentes delitos sexuales.

La magia interminable de Simone Biles

La racha de victorias de la gimnasta seguro que no acaba aquí y nos queda mucha Biles por seguir descubriendo. En cada competición, la gimnasta pone pasión, entusiasmo y profesionalidad demostrando que superarse es posible gracias a la lucha por conseguir un sueño. Su parada de más de año y medio tras los Juegos Olímpicos de Río dio sus frutos y una Simone renovada volvió lista para competir. Su máxima es ser positiva, disfrutar de la vida y de sus grandes pasiones, entre las que se encuentra la gimnasia artística.