Cathy Furaha: la abogada y activista que lucha contra la violencia de género en el Congo

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Cathy Furaha

¿Te imaginas despertar cada día con miedo a que tus hijos sean asesinados en un tiroteo o que maten a cualquiera de tus familiares? ¿O que cualquier mujer de tu familia sea violada como parte de una truculenta estrategia de guerra? Atrocidades como estas están sucediendo en la República Democrática de Congo (RDC) y es el motivo por el que lucha cada día la abogada y activista Cathy Furaha.

Cathy Furaha es, también, la presidenta de Mujeres Juristas por la Defensa de la Mujer y la Infancia (FJDF), una asociación que lucha por concienciar a la población sobre este problema.

Allá dónde viaja, Cathy no pierde la ocasión para denunciar la terrible situación que atraviesa su país, estragado por la inestabilidad política y los conflictos bélicos.

Un país rico en recursos, pero pobre en justicia

¿Y si te dijéramos que buena parte de los dispositivos digitales que usas a diario vienen del Congo? Aunque esto no sea del todo verdad, si atendemos al lugar de fabricación, sí es cierto que componentes esenciales, fabricados con coltán, provienen del país africano.

Además del coltán, la RDC es rica en diamantes, oro o cobalto. Y, pese a ello, es uno de los países más pobres del planeta. Un caldo de cultivo ideal para la la violencia.

La violencia de género como estrategia de guerra

El Congo lleva más de 20 años sufriendo a causa de continuos conflictos bélicos. Choques con fuerzas rebeldes arrasan el país y la violación es cada vez más frecuente.

Pero, ¿por qué esta violencia hacia las mujeres? Cathy Furaha y la FJDF se unen a las voces que denuncian que, tradicionalmente, la mujer tiene un rol social que se reduce a:

  • Cuidadora
  • Mediadora
  • Reproductora

Esto las convierte, a ellas y a sus cuerpos, en un terrorífico campo de batalla que deja secuelas físicas y psicológicas en las afectadas.

Una y otra vez, el papel de la violación como arma de guerra vuelve a estar en los medios. Y es que el Tribunal Penal Internacional (TPI) de La Haya ha condenado al «señor de la guerra» Bosco Ntaganda, apodado “Terminator”, por 18 cargos de crímenes de lesa humanidad entre los cuales figuran, por descontado, violaciones y tráfico sexual.

La labor de Cathy Furaha y la FJDF

Impulsada por el entusiasmo de Cathy Furaha, la asociación Mujeres Juristas por la Defensa de la Mujer y la Infancia lucha, dentro y fuera de las fronteras de la RDC, para concienciar sobre la durísima situación de la mujer en el Congo.

Y lo hace informando mediante todos los medios a su alcance: charlas, publicaciones, emisiones radiofónicas, etc.

El resultado es que, gracias a ellas, más y más mujeres se animan a denunciar la violencia de género y las agresiones sexuales, a menudo acompañadas por sus familiares.

Pero la FJDF también las acompaña durante todo el proceso jurídico; un apoyo de inestimable ayuda que no termina, incluso después de que se haya pronunciado la condena.

Según Cathy Furaha, estas mujeres necesitan, además de justicia, reparación para sobrevivir tras el terrible trauma en un lugar como el Congo. Como antes mencionamos, este tipo de violencia deja impresas en la víctima secuelas invisibles, que perduran durante mucho, muchísimo tiempo después de que las heridas físicas hayan cicatrizado.

La FJDF ha logrado el encarcelamiento de decenas de violadores, pero a menudo éstos pasan poco tiempo entre rejas. La impunidad es un problema galopante y, aunque Cathy Furaha admite avances a la hora de legislar, con una Constitución que defiende la protección de la mujer y la paridad, la corrupción es un terrible lastre.

Por todo esto y por la dependencia que tiene el mundo de la RDC debido a la necesidad que tiene el mundo digital de sus recursos, Cathy Furaha y la FJDF luchan por hacer de la situación de la mujer un problema internacional que debe ser erradicado con la ayuda de todos.