Igualdad en el deporte, ¿dónde está?

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Nadadora

En la lucha por la equidad, existen innumerables disciplinas en las que aún queda mucho por andar. Entre ellas, el mundo del deporte encabeza las listas con diferencias significativas, tanto a nivel salarial como a nivel mediático y humano.

No obstante, resulta muy satisfactorio ver como aumenta el número de artículos y entrevistas que analizan y consideran todo tipo de temas desde una perspectiva feminista.

Entrenadoras, técnicas, arbitras, directivas, y sobre todo deportistas, sufren unas desigualdades con respecto a los hombres bastante notorias, desde las niñas en edad escolar hasta las deportistas de élite.

VISIBILIDAD MEDIÁTICA, O AUSENCIA DE ELLA.

El deporte mediático es una de las grandes bazas del patriarcado, defiende y asegura Matilde Fontecha, Licenciada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte.

Y es que el deporte a nivel internacional mantiene una estructura y un funcionamiento centrados en el hombre, en resonancia con los mass media. El frío dato es demoledor y una investigación de la Universidad de Cambridge asegura que, a pesar de que las mujeres representen el 45% de los deportistas olímpicos, su figura se ve reducida a un tercio de la de sus colegas masculinos a nivel mediático.

Y no es tanto cuantitativo como cualitativo, así, bajo titulares como “la lista de las atletas olímpicas más atractivas” o “Paola Pliego: la sexy esgrimista mexicana que tiene una figura escultural” desviamos la atención de los verdaderos méritos, haciéndose alusión constante a nimiedades u opiniones meramente subjetivas.

Por tanto, el deporte, y especialmente aquel más premiado y televisado, “forma parte y alimenta un imaginario masculino de héroe, fuerza y virilidad, un imaginario de camaradería, potencia y éxito donde las mujeres generalmente no existen y son constantemente cosificadas.”

DIFERENTES CONDICIONES LABORALES

Encontramos una de las más visibles formas de discriminación hacia las mujeres deportistas cuando profundizamos sobre sus condiciones laborales. Dificultades ante los embarazos, inexistencia de convenios colectivos y un largo etcétera.

Pero la lucha está más presente que nunca y ya se están consiguiendo algunos cambios en este y otros campos a base de habilidad, valentía y empeño de muchas mujeres, que pelean con fuerza por sus derechos, impulsadas por la entrada de grandes patrocinadores a los deportes femeninos, como es el caso de Iberdrola.

El reto es luchar entre todos por la igualdad y acabar con hechos como las deportistas usadas como reclamo sexual, mujeres profesionales del ejercicio físico que sufren escasas y ridículas coberturas mediáticas y una sociedad que ensalza los cuerpos por encima de los logros deportivos.