Consejos para la prevención y el diagnóstico temprano del cáncer

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¿Cómo se puede ayudar a prevenir el cáncer? En la medida de lo posible, todos podemos adoptar en nuestras vidas un estilo de vida saludable para evitar la exposición de nuestro cuerpo a elementos cancerígenos o que aumenten las probabilidades de padecerlo. A pesar de lo mucho que se ha avanzado con esta enfermedad, hoy en día sigue siendo una gran amenaza para nuestra integridad física, por eso es necesario saber qué tenemos que hacer para enfrentarnos a uno de los grandes males del mundo moderno.

Antes de nada, debes saber que existen tres tipos de iniciativas en el ámbito de la prevención del cáncer: prevención primaria, secundaria y terciaria. La primera se refiere a todas las iniciativas que permiten evitar o mitigar los factores que pueden ser cancerígenos, mientras que con la segunda nos referimos a las iniciativas que, con eficacia probada, permiten diagnosticar de forma previa la existencia de elementos cancerígenos en nuestro cuerpo.

En la prevención del cáncer hay tres tipos de iniciativas según se trate de evitar, diagnosticar o tratar la enfermedad

Por último, cuando hablamos de prevención terciaria, nos referimos al tratamiento en sí mismo. Lógicamente, para poder llegar a este último paso, es necesario que los programas de Salud Pública garanticen una correcta prevención secundaria.

TODO LO QUE PUEDES HACER PARA PREVENIR EL CÁNCER

En general, un estilo de vida saludable, la no exposición a sustancias tóxicas para nuestro organismo y, en algunos casos, vacunarse ayuda a prevenir. Sin embargo, esta enfermedad puede afectar a distintas partes de nuestro cuerpo y, de acuerdo con los consejos establecidos por la Asociación Española Contra el Cáncer  – AECC, cada una de ellas requiere atenciones específicas. Por ello, es necesario profundizar en la información ofrecida sobre los distintos tipos de cáncer.

Cáncer de tráquea y pulmón

El cáncer de tráquea, de pulmón o de bronquio es uno de los más peligrosos y habituales en nuestra sociedad. Para prevenirlo, de manera obvia, el mejor consejo que podemos darte es que dejes de fumar. Ante una sociedad fumadora, no solo no debes fumar activamente, también deberás evitar hacerlo pasivamente. No fumar también ayuda a prevenir el cáncer de vejiga urinaria, laringe o riñón.

Cáncer de colon y recto

Aunque aún hoy en día no se conocen con exactitud las causas directas del cáncer de colon y recto, según los expertos en este ámbito el mejor consejo para prevenirlo es que realices un ejercicio físico adecuado a tus capacidades personales y necesidades. La Salud Pública, de la mano con la AECC, ha conseguido desarrollar medidas de prevención secundaria para este tipo de cáncer.

Cáncer de mama

Con diferencia, este es el cáncer más presente entre la población femenina. Entre las recomendaciones de la AECC se encuentra el tener hijos antes de los 30 años y, especialmente, el fomento de la lactancia materna. Además, en cuanto a la prevención secundaria, se recomienda a las mujeres realizarse una mamografía cada dos años a partir de los 50 años.

Cáncer de próstata

Nos dirigimos ahora hacia la población masculina, donde el cáncer de próstata es el más peligroso y frecuente entre los hombres. Para empezar, los hombres siempre tienen que estar atentos a los posibles síntomas del cáncer de próstata como la micción frecuente y en pequeñas cantidades. Al igual que las mujeres, los hombres también tienen que realizarse revisiones de manera anual, sobre todo para aquellos que superan los 50 años.

Cáncer del área genital femenino

En cuanto al cáncer del área genital femenino, hablamos de los siguientes:

  • Para prevenir el cáncer de cuerpo uterino es necesario tomar los medicamentos siempre con precaución, especialmente los hormonales, y en cuanto a la prevención secundaria, consultar siempre ante cualquier hemorragia genital.
  • En cuanto al cáncer de ovario, aunque se desconocen sus causas exactas, sí se pueden establecer unas pautas de prevención secundaria como prestar atención a cualquier síntoma extraño (como hinchazones o dolor en el abdomen) y realizarse pruebas de sangre.
  • Por último, en cuanto al cáncer de cuello de útero, una medida muy segura es vacunarse contra el VPH como medida de prevención primaria, mientras que realizarse citologías anuales forma parte de la prevención secundaria.

Cáncer de estómago

Para prevenir el cáncer de estómago, según los consejos de prevención primaria de la AECC, es necesario no fumar, consumir alcohol de forma moderada, tener una alimentación adecuada y, por supuesto, consultar a un especialista en caso de tener síntomas extraños.

Cáncer de páncreas

El cáncer de páncreas también es muy común y peligroso. No hay consejos de prevención primaria ni secundaria porque, aún hoy en día, se desconocen los factores de riesgo del tumor, aunque los expertos creen que está muy relacionado con el tabaquismo.

Cáncer de hígado

Para prevenir el cáncer de hígado, es necesario limitar el consumo de alcohol y vacunarse contra la hepatitis B. Los expertos recomiendan tomar como máximo una copa de vino al día o un destilado a la semana. En cuanto a la prevención secundaria, controlar y tener un diagnóstico adecuado sobre la cirrosis hepática es la medida adecuada.

Linfoma No Hodgkin

Por desgracia, todavía hoy en día, no hay prevención primaria ni secundaria para el Linfoma No Hodgkin. Aunque poco a poco se están realizando más descubrimientos sobre el tratamiento de este cáncer.

Melanoma

Por último, el melanoma es un cáncer en cuyo campo se ha avanzado en el proceso de prevención, diagnóstico y tratamiento. En cuanto a la prevención primaria, es necesario tener una protección adecuada frente al sol, sobre todo en los niños o en las pieles de color pálido. Es necesario, asimismo, no tomar el sol en las horas más centrales del día. En cuanto a la prevención secundaria, es necesaria la extirpación y el análisis de los lunares de nuestro cuerpo.

En definitiva, la solución siempre se encontrará en lo que los profesionales médicos establecen en los tratamientos fijados para la erradicación de la enfermedad. Los avances científicos en el campo de la medicina han asegurado con una alta probabilidad la recuperación tras el diagnóstico. Si tras la valoración del médico, el diagnóstico no fuera favorable, recuerda lo que vas a necesitar en este viaje: lleva en tu maleta la fortaleza que te abrigue y la confianza que te proteja.


“En los más oscuros cielos es donde vemos las estrellas más brillantes”
  – Richard Evans –