Diagnóstico de cáncer de mama, ¿y ahora qué?

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Quizá uno de los peores momentos, o al menos el más impactante, es el momento en el que te lo confirman… Sí, es cáncer de mama. Sensaciones, sentimientos y emociones se funden dentro del cuerpo. ¿Y entonces, qué nos espera? ¿Qué es lo que ocurre después?

¿Qué es el cáncer de mamá?

Empecemos por el principio, sin extendernos mucho. El cáncer de mama es un tumor maligno que se ha desarrollado a partir de células mamarias. Suele generarse en las células de los lobulillos. O, lo que es lo mismo, en las glándulas productoras de leche o/y en los conductos. En ocasiones, el cáncer se instala en los tejidos estromales, que incluyen a los tejidos conjuntivos grasos y fibrosos de la mama.

Quizá esto es lo que te contará el doctor; no obstante, esta explicación seguramente se te hará insuficiente para el proceso al que nos enfrentamos.

Y es que cuando se habla de cáncer de mama, estamos hablando de una enfermedad que no solo afecta al paciente, sino a todo su entorno familiar y social. Lo bueno es que, si se descubre pronto, el tratamiento se pone en marcha enseguida. De manera que, para la paciente, en unos cinco días el proceso está iniciado. De ahí la importancia de la prevención.

¿Y ahora? Tratamientos

Hay dos soluciones que se presentan: la cirugía conservadora de mama y la mastectomía. Para ser sinceros, la primera no asusta tanto como la segunda, ya que en ella se remueve la zona para extirpar el tumor sin quitar por completo la mama. La otra, sin embargo, es más radical. Y posiblemente más segura si el oncólogo así lo indica.  Hay varios tipos.

La mente es esencial para superar estos baches que se presentan en nuestras vidas

  • Simple, que consiste en extirpar toda la mama pero con la conservación de la piel. Ofrece la ventaja de que deja menos tejido cicatricial y permite tener un seno reconstruido con una apariencia más natural, con conservación del pezón. Es una opción más frecuente en mujeres que padecen un cáncer pequeño en etapa temprana, cerca de la parte externa del seno.
  • Radical modificada, que combina una mastectomía simple con la extirpación de los ganglios linfáticos axilares.
  • Radical, en la que el cirujano extirpa todo el seno, los ganglios linfáticos axilares y los músculos pectorales.
  • Doble, que es una mastectomía en ambos senos. Es importante tener en cuenta que este proceso no implica que el tumor no se reproduzca.

Todas las mujeres afectadas pueden elegir o no mastectomía cuando tienen los senos pequeños, cáncer grande, CDIS (cáncer de seno) repartido, y cuando esta debajo del pezón o no puede recibir radioterapia.

Efectos secundarios

Se tome una decisión u otra, nunca será fácil, pero los profesionales nos acompañarán en este proceso.

  • El cuerpo: no podemos obviar que físicamente sufriremos cambios. Por eso, los médicos aun dependiendo del caso, siempre te informarán de las opciones de reconstrucción de mama a las que eres candidata, incluso la cirugía reconstructiva puede realizarse durante la operación. En otros casos, si se prefiere, podemos elegir una prótesis de seno para crear el contorno bajo la ropa.
  • Aceptación: aun así, lo más complicado de la situación, que ya lo es de por sí, es aceptar lo que tienes y lo que viene. Porque sí, hay solución, el 95% de las afectadas se han recuperado. Pero cuando te toca a ti, la percepción cambia.
  • Los tratamientos posteriores: primero, la cirugía, la radioterapia / quimioterapia que puede administrarse antes, durante o después, la recuperación y la reconstrucción. Y, posteriormente, la quimioterapia, terapia hormonal y terapia dirigida. Son demasiadas cosas que asimilar en poco tiempo, pero lo único que hay que hacer es ponerse manos a la obra y poner punto final cuanto antes a esta guerra.
  • ¿Volverá? Siempre pasa por la mente el “y si vuelve y si reaparece…”, ojalá fuera una enfermedad que pasas una vez y eres inmune. Pero no: existe la posibilidad de que reaparezca. Y sí, es duro volver a pasar por el mismo procedimiento que querías dejar enterrado en el pasado. Volver al quirófano y repetir la misma historia, pero si saliste una vez ¿por qué no vas a salir en esta ocasión?

Hay que tener muy presente que la mente es esencial para superar estos baches que se presentan en nuestras vidas – se puede reducir el riesgo gracias al ejercicio físico y a evitar la obesidad y el sobrepeso tras la menopausia, así como el consumo regular de alcohol. Intentar pensar en positivo y apoyarse en la familia es un plus para salir adelante las veces que sean necesarias.

Es una enfermedad, sí, de la que debes informarte sobre las posibilidades y soluciones que hay en tu caso. Hoy por hoy, los avances en la ciencia y la medicina han potenciado la existencia de los medios suficientes para que no desistas y sigas adelante. Por nosotras, por ellas, por todas.