Día Internacional Contra La Violencia Machista

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Rocío López Agredano tenía 25 años y, como se suele decir a jóvenes de esa edad, toda la vida por delante. Tenía, porque el 30 de noviembre de 2008 su mundo se acabó, y con ella el de sus padres Félix y Lucila. Rocío fue víctima de violencia machista.  Jairo, por entonces su expareja acabó con su vida. Lo hizo a sangre fría y de manera premeditada y luego intentó quitarse la vida.

Rocío fue la primera víctima castellonense de violencia machista en el 2008. Sus padres no pueden ni quieren recordar los hechos. Félix, con dolor, habla de cómo era la situación. “La relación pasaba por malos momentos y Rocío decidió que lo dejasen unos 10 días antes del asesinato. Rocío vivía con nosotros y los fines de semana se acercaba a Valencia para verse con él. Nosotros le conocíamos personalmente y resultaba ser una persona muy callada y creyente. Nunca pensamos el final que tuvo Rocío, aún hoy nos cuesta creerlo. Los hechos ocurrieron por una llamada que le hizo él para pedirle ayuda en un traslado de domicilio; ya habían dejado de salir juntos, pero Rocío no se lo pensó dos veces y se marchó a Valencia con su coche para ayudarlo en la mudanza. Jairo la estaba esperando con todo preparado para asesinarla”.

Rocío López fue asesinada con 25 años por su expareja

“Te ayudaré en todo, pero que sepas que has escogido un camino muy duro y que a partir de ahora no tendremos ninguna alegría”

Un año después surgió la idea de fundar AFAVIR, una organización sin ánimo de lucro que ofrece ayuda a víctimas y familiares de violencia de género. “Fundar AFAVIR fue idea de mi esposa Lucila el día 22 de enero de 2009. Creo que es el día en que fue asesinada Marta del Castillo y, al adherirse al pésame para los padres de Marta, pensó en la idea de fundar la asociación. Actualmente, tenemos una estrecha relación con ellos y su familia. Recuerdo que le dije a Lucila: Te ayudaré en todo, pero que sepas que has escogido un camino muy duro y que a partir de ahora no tendremos ninguna alegría. Como así ha sido”, recuerda Félix.

Félix y Lucila, padres de Rocío

El 9 de marzo quedaba constituida la Asociación de Ayuda a Familiares y Víctimas de Violencia de Género Rocío López Agredano (Afavir). Desde la asociación se encargan de no dejar sola a la víctima ni un minuto desde que juntan el valor suficiente para pedir ayuda. “Lucila se encarga de este duro cometido, lo primero es que quieran hablar con nosotros, ya que algunas mujeres vienen debido a la preocupación de los familiares. Luego informarles de todos los medios de ayuda que están a su alcance y, sobre todo, aclararles muy bien el tema de la denuncia y su repercusión, tanto positiva como negativa. Los medios de comunicación, por desgracia, ayudan poco en este tema sobre todo cuando dicen que no había denuncias previas o no había denunciado al agresor, y se quedan tan panchos criminalizando a la víctima”.

La educación desde niños puede ayudar a reducir la violencia machista

¿Qué se debería hacer para acabar con la violencia machista?
Esa es la gran pregunta, a la cual no se encuentra respuesta para acabar con la lacra que supone para la sociedad la violencia de género. Félix tampoco tiene la fórmula mágica, pero bajo su humilde opinión todo pasa por la educación. “La solución adecuada para nosotros, es la educación desde pequeños. Sabemos que una asignatura obligatoria y troncal de Educación Cívica, Respeto, Convivencia e Igualdad, desde los 3 a los 18 años en todos los ciclos formativos, ya sean oficiales o particulares, es esencial. La educación en España es obligatoria hasta los 16 años. Los dos años restantes, hasta los 18, en la universidad, en las escuelas técnicas o en las escuelas de formación profesional, o sea, en toda la formación reglada sea del tipo que sea. Este sistema tendría un coste, por supuesto, pero vale la pena ponerlo en práctica si se logra que el maltrato a la mujer llegue a porcentajes mínimos o que los asesinatos llegasen a cifras menores de 10 por año. Somos conscientes que llevarlo a cero es una quimera”.

Educación y leyes.Debería acompañarse de un Código Penal, Ley de Enjuiciaiento Criminal y Reglamento de Prisiones, nuevos no reformas, parcheando lo anterior. Los actuales son vergonzosamente machistas, pero por desgracia esto depende del poder político y judicial”.

Ellos nunca recuperarán a Rocío, lo saben, y cada día les duele un poquito más. Se sienten rotos por dentro y aseguran que el tiempo no lo cura todo. Cada estación del año les trae recuerdos de Rocío, pero hace ya ocho años decidieron ayudar a otras niñas y mujeres que pasan por una situación similar a la de su hija. En cada una de las víctimas que ayudan, recuperan un ápice de Rocío y eso les ayuda a continuar sobreviviendo.