Conecta con nosotros
lidia-valentin

Mujeres brillantes

Lidia Valentín, una Hello Kitty en el mundo de la halterofilia

Pensar en halterofilia femenina es pensar en Lidia Valentín. La leonesa, de 33 años, ha logrado el oro en Bucarest y se sitúa como la española con más títulos europeos. Con su clásico grito previo a cada levantamiento y la figura de Hello Kitty cuidándole la espalda desde el cinturón, la leonesa ha logrado levantar un total de 250 kilos. Lidia se ha transformado en la mujer más fuerte de Europa en la categoría de 75 kilos.

La deportista se proclamó por cuarta vez campeona de Europa. Se impuso en la arrancada, en los dos tiempos y en el total olímpico. Estuvo muy por encima de sus rivales. Con la marca total de 250, ha levantado 16 kilos más que la subcampeona, la francesa Gaëlle Nayo Ketchanke, y 27 kilos más que la finlandesa Meri Ilmarinen, medalla de bronce. La española viene con una racha de triunfos. Ganó hace solo tres meses el campeonato del mundo en Anaheim (Estados Unidos). Esa fue la primera vez que una halterofilia española lograba una medalla de oro en un mundial absoluto, tanto en categoría femenina como en masculina. Poco tiempo tuvo para prepararse para la cita con en Bucarest y aun así volvió a brillar como solo ella sabe hacerlo.

A post shared by Lidi (@_lidia_valentin_) on

Su palmarés es espectacular y admirable: oro olímpico (Londres 2012), plata olímpica (Pekín 2008), bronce olímpico (Río 2016) y cuatro campeonatos europeos (2014, 2015, 2017 y 2018). Trofeos conseguidos alejados de la sombra del dopaje en un deporte siempre vigilado por las organizaciones, dado el fraude existente y la gran suma de deportistas que recurren a prácticas ilegales para conseguir mejores rendimientos.

A post shared by Lidi (@_lidia_valentin_) on

Es dulce, femenina y fuerte, muy fuerte. No concibe levantar peso sin sus muñequeras de Hello Kitty o vestida con alguna prenda de su color favorito, el rosa. Lidia asegura que no hay que dejar a un lado el ser presumida para competir en levantamiento de pesas. Al principio chocaba, pero el mundo de la halterofilia se ha rendido a sus pies. En cada campeonato que participa lo hace con una sonrisa, con sus amuletos, pendientes y maquillada y, al finalizar, dibuja un corazón con sus manos. Son sus principales símbolos reconocibles junto a su talento como levantadora de peso. Lidia es diferente, y lo sabe. En un mundo hecho a medida para los hombres, se ha hecho un hueco y se ha ganado el respeto y admiración de sus rivales. Se trata de un deporte exigente, duro. Para llegar donde ella ha llegado se necesita algo más que motivación y metas por cumplir. Exige una dura disciplina de entrenamiento, descanso y alimentación. Y así es su día a día. Lidia ha conseguido dedicarse a lo que más le gusta sin perder su esencia, su feminidad y su sonrisa. Ha conseguido llevar la halterofilia femenina hasta lo más alto.

A post shared by Lidi (@_lidia_valentin_) on

Su grito antes de comenzar la arrancada, levantamiento de peso, y su corazón en las manos la definen. Fuerza y pasión multiplicadas por 100. Cualidades que le han llevado, a como dice su cuenta oficial de Twitter, superar el mejor de los sueños: “La realidad superó al sueño”.

Gente brillante es un espacio para dar a conocer historias que no te dejarán indiferente. Personas que de una u otra manera han dejado su marca personal. Historias que te acercarán a los más vulnerables, vidas de héroes anónimos, de grandes luchadores y luchadoras, de proyectos brillantes para cuidar el medio ambiente y de propuestas innovadoras. En definitiva de gente que arriesga, que intenta, que se supera, que con su energía contagia y que con su luz iluminan.

Más de Mujeres brillantes

Arriba